Montaje con imágenes de las cuatro calas para la ruta en AlicanteEl Debate

La ruta por cuatro calas en Alicante para disfrutar el puente de octubre como si aún fuese verano

La Costa Blanca ofrece en otoño una combinación de temperaturas suaves, mar templado y paisajes mediterráneos para una última escapada de playa

La Comunidad Valenciana es un destino que ofrece motivos para visitarlo durante todo el año, mucho más allá de los meses de verano. Con la entrada del otoño, buena parte de su litoral mantiene temperaturas suaves y todavía pueden darse jornadas en las que el paisaje, el sol y el mar hacen pensar que el verano no ha terminado, y el puente de octubre es, por ello, una buena oportunidad para descubrir algunas de las calas más espectaculares de la Costa Blanca sin la masificación de la temporada alta.

Las primeras previsiones disponibles para el puente del Pilar de 2026 todavía no permiten conocer con precisión qué tiempo hará los días 10, 11 y 12 de octubre, ya que Aemet aún no ofrece una predicción diaria a tan largo plazo. Aunque sus modelos estacionales apuntan a una mayor probabilidad de temperaturas superiores a las habituales durante el trimestre de otoño.

También hay otro dato que juega a favor de esta escapada, y es que los registros históricos sitúan la temperatura media del mar en la zona de Jávea alrededor de los 22-23 grados en esta época del año. Este dato, sumado al calor inusual para estas fechas, puede hacer que octubre siga siendo un mes más que apto para el baño.

Con este escenario, la costa de la Marina Alta ofrece una ruta perfecta para prolongar la temporada de playa. Granadella, Portitxol, Moraig y Baladrar forman un recorrido de aguas transparentes, acantilados, fondos rocosos y pequeños rincones donde todavía es posible disfrutar del Mediterráneo en bañador.

La Granadella

La primera parada es la Cala Granadella, en el extremo sur de Jávea. Rodeada de pinos y laderas, esta pequeña playa de grava y roca destaca por sus aguas turquesas y por un paisaje especialmente protegido. Es una de las mejores opciones de la ruta para practicar snorkel, gracias a sus fondos rocosos y praderas de posidonia, y también permite realizar pequeñas rutas a pie por los alrededores.

El Portitxol

A pocos kilómetros se encuentra la Cala de Portitxol, también conocida como Cala de la Barraca. La ensenada está situada entre el Cap Prim y el Cap Negre y tiene frente a ella la Isla de Portitxol, a unos 300 metros de la costa. Sus aguas transparentes y sus fondos rocosos la convierten en otro buen lugar para practicar snorkel o submarinismo.

Cala Barraca y cala Portitxol, Jávea, AlicanteTurismo Comunidad Valencia

A ello se suma una de las estampas más reconocibles de Jávea: las pequeñas casas blancas de antiguos pescadores junto a la playa. Se puede acceder en coche por la carretera del Cabo de la Nao o caminando desde el Mirador de la Cruz del Portitxol.

Cala Moraig

La ruta continúa hacia el sur hasta Cala del Moraig, en Poble Nou de Benitatxell. Es una de las grandes postales de esta parte de Alicante, con una playa de grava encajada entre altos acantilados y bañada por aguas especialmente transparentes. El entorno destaca por sus formaciones geológicas, entre ellas la conocida Falla del Moraig y la Cova dels Arcs.

Imagen de archivo de la Cala MoraigTurismo Comunidad Valenciana

La zona ofrece posibilidades para practicar snorkel y submarinismo y cuenta con senderos que recorren los acantilados y permiten contemplar el litoral desde diferentes miradores.

Cala Baladrar

El último destino es Cala Baladrar, en Benissa. Es una pequeña ensenada de cantos rodados rodeada de pinos y paredes rocosas. Sus aguas transparentes y sus fondos marinos hacen que sea otra parada recomendable para quienes quieran ponerse las gafas de snorkel y explorar la costa.

El acceso se realiza mediante escaleras y dispone de aparcamiento y restaurante, aunque en octubre conviene comprobar previamente qué servicios continúan abiertos fuera de la temporada alta.

La ruta permite además combinar las calas con una visita a algunos de los pueblos más atractivos de la zona. En Jávea merece la pena acercarse al casco histórico y al puerto; en Benitatxell se puede completar la jornada con alguna de las rutas por sus acantilados; y en Benisa, el casco antiguo y el Paseo Ecológico Litoral ofrecen alternativas para cuando se abandona la playa. También Moraira, con su puerto y su castillo junto al mar, es una parada interesante para completar la escapada.

Para quienes parten de Madrid, el recorrido hasta Jávea, Benitatxell o Benissa supone aproximadamente 4 horas y media o 5 horas en coche, dependiendo del destino y el tráfico. La distancia hasta Benissa ronda los 450 kilómetros por carretera, por lo que es una escapada perfectamente viable para un puente de tres días. Una opción práctica es establecer la base en Jávea y desplazarse cada día a las diferentes calas.