Imagen de archivo de la Isla de TabarcaTurismo Comunidad Valenciana

La Generalitat Valenciana acuerda con los vecinos de Tabarca un plan para cuidar la isla habitada más pequeña de España

La administración se reúne con la Asociación que representa a los residentes con el propósito de atender a sus reclamaciones

La isla de Tabarca es una joya en aguas de Alicante. Oficialmente hay casi 250 habitantes censados en la isla habitada más pequeña de España, un grupo de población que mantiene el encanto de sus calles, pero que tiene que hacer frente a las diversas dificultades que implican residir rodeados de agua y a casi una hora de tierra firme.

La Generalitat Valenciana se ha reunido con los representantes de la Asociación de Vecinos de la isla de Tabarca para abordar los principales problemas a los que tienen que hacer frente sus residentes. La administración ha presentado un plan que pivota sobre cuatro cambios.

El director general de Costar, Puertos y Aeropuertos, Marc García Manzana, ha sido el representante de la administración que se ha reunido con los habitantes de la mágica isla.

Durante el encuentro tanto los vecinos como la administración repasaron los principales problemas de la isla y sus soluciones. Así, la Generalitat se ha comprometido que asegurar una «prestación mínima durante todo el año» en lo que respecta a los barcos que unen Tabarca con Alicante y Santa Pola.

La Generalitat quiene que las ocho empresas que ahora gestionan la ruta puedan ofrecer un servicio que garantice, siempre primando la seguridad, las conexiones entre noviembre y febrero con tres horarios fijos cada día: 07, 13 y 19 horas.

En movilidad el principal problema que se encuentra la población es la gran volatilidad de opciones entre la temporada baja y la alta.

El segundo y el tercer acuerdo se centraron en la zona del puerto. Por una parte se van a reponer el sistema de sombraje y se estudiara «ampliar y mejorar las zonas de sombra», especialmente en el punto en el que los residentes y pasajeros deben esperar al barco.

El muelle de carga también será objeto de un posible cambio, ya que se buscará un método por el cual poder compaginar la llegada y espera de viajeros con la descarga de mercancías, sin que se genere un colapso.

Y lo último acordado entre los vecinos de Tabarca y la Generalitat será la retirada de las «embarcaciones abandonadas y varadas en la playa situada en el interior del puerto dentro de las actuaciones destinadas a mejorar la limpieza, seguridad y calidad del espacio portuario», tal y como detalla la administración en una nota de prensa.