Imagen del coloquio de Ferran García-Oliver en Gandía.

Imagen del coloquio de Ferran García-Oliver en Gandía.Plataforma per la Llengua

«El relato de España ha tenido tres enemigos: árabes, judíos y catalanes»

El Ayuntamiento socialista de Gandía «colabora» en la celebración de un acto en el que se afirmó que «el odio a Cataluña se basa en aspiraciones políticas»

Cualquiera diría que el último acto de la asociación catalanista 'Plataforma por la Llengua' se ha celebrado en la Comunidad Valenciana y no en su idílica Cataluña. Eso sí, contaron con el Ayuntamiento socialista de Gandía como «colaborador» para sostener el relato más ultra del independentismo catalán: Cataluña es víctima del relato español al igual que lo fueron «árabes y judíos».

El autor de las provocadoras declaraciones fue el historiador Ferran García-Oliver, quien centró su discurso en remover el sentimiento más catalanista, el que se sostiene en Cataluña y el que se intenta imponer en el resto de los territorios de los utópicos 'países catalanes'.

El historiador sitúa dos cuestiones que, bajo su punto de vista, han servido para que en España lata un «odio a Cataluña» desde hace varios siglos. A grandes rasgos vino a explicar, ante un reducido grupo de seguidores, que España «odia» a Cataluña y lo que proviene de ella por cuestiones tanto lingüísticas como políticas, concretamente «por sus aspiraciones políticas y su pretensión de mantener la lengua».

Obviamente, como buen relato catalanista, el culpable es España, pero cuando se intenta estirar el chicle histórico la denominación se cambia por «Castilla». Según el historiador los diversos reyes castellanos acabaron imponiendo la unidad nacional, suprimiendo así la supuesta identidad propia. Es decir, un discurso que orbita eternamente entre el victimismo y la culpabilidad de todo a España o «Castilla».

García-Oliver sostuvo una diatriba repetida en los mismos términos, aunque también hizo hueco para algún que otro exabrupto: «En la narrativa de la nación española hay tres enemigos destacados: árabes, judíos y catalanes. En los dos primeros se optó por una limpieza étnica».

Con respecto al tercer «enemigo», García-Oliver no fue tan contundente, sino que diseminó su discurso de los preceptos rupturistas: «Hay odio a la diferencia catalana».

Bajo su punto de vista, mientras «la nación española» optó por una «limpieza étnica» de judíos y árabes, en el caso de los catalanes, por lo que sea, se ha sostenido una opresión permanente «desde hace siglos». Al menos esa es la imagen dada durante el coloquio que tuvo lugar este jueves 17 de septiembre en Gandía.

El mismo relato político quimérico sostenido por el historiador daría las claves para ver cómo actúa hoy en día el catalanismo con la Comunidad Valenciana. Sus afirmaciones de que en España existe «odio a la diversidad lingüística» y «catalanofobia» se basan en teorías que la izquierda ha replicado con la identidad valenciana.

Un acto catalanista para ensalzar la idiosincrasia catalana en Gandía debía revirar para intentar acoplar el discurso a la realidad del día a día valenciano. Es por ello que García-Oliver puso en valor la «modernización de la cultura catalana en el 'país valencià'», pero sin olvidar el victimismo catalán perpetuo: «Ya no existe el blaverismo (defensa de la identidad valenciana como independiente de la catalana), sino españolismo sin máscaras que utiliza la lengua como coartada».

El Ayuntamiento socialista de Gandía colaboró en la jornada a través de la Agencia de Promoción del Valenciano.

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