Imagen de archivo de una maquinita de MetroValencia

Imagen de archivo de una unidad de MetrovalenciaGVA

El Gobierno obliga a incluir la Ley Trans en el temario de las oposiciones a maquinistas de metro y tranvía

La Generalitat Valenciana incorpora esta normativa estatal en la actual convocatoria de empleo «para cumplir con la legalidad vigente»

Ponerse a los mandos de un tren de la red de Metrovalencia o del TRAM de Alicante exige una responsabilidad máxima: controlar sistemas de señalización electrónica de alta complejidad, aplicar con precisión los protocolos de frenado de emergencia, reaccionar con templanza ante incidencias técnicas en mitad de un túnel y velar por la seguridad física de miles de viajeros que transitan a diario por las líneas autonómicas.

Sin embargo, en la Comunidad Valenciana, la pericia técnica y el dominio del Reglamento de Circulación ya no son los únicos requisitos para acceder a una plaza fija en el sector público ferroviario. A partir de la presente convocatoria, los futuros maquinistas deberán acreditar también que han estudiado y memorizado la normativa sobre la libre autodeterminación de género y los derechos de las personas LGTBI.

La decisión de la Generalitat Valenciana de incorporar la conocida como Ley Trans en el temario oficial de la oferta de empleo de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha encendido las alarmas y desencadenado un profundo malestar entre quienes se preparan para conseguir un puesto de trabajo en la empresa pública.

El Debate ha hablado con varios aspirantes inmersos en la preparación de estas oposiciones, quienes han mostrado su más absoluta perplejidad e indignación ante lo que consideran una exigencia ajena al desempeño del puesto.

Los candidatos consultados por este periódico coinciden al señalar que resulta «arbitrario e inadecuado» introducir contenidos de «marcado tinte ideológico» en una prueba cuyo único cometido debería ser evaluar la capacitación técnica y operacional de los futuros conductores.

Imagen de archivo de un TRAM de Alicante

Imagen de archivo de un TRAM de AlicanteAyuntamiento de Alicante

Según denuncian los opositores, restar horas de estudio a manuales de seguridad, sistemas de averías, cuadros de velocidad o mantenimiento del material rodante para dedicar ese tiempo a memorizar el articulado de la Ley Trans no aporta ningún valor práctico a la función que desempeñarán en su día a día.

«Nuestro cometido profesional es conducir un convoy con garantías, seguridad y puntualidad. Saber interpretar la normativa autonómica o estatal sobre la rectificación registral del sexo o la expresión de género no nos convierte en mejores maquinistas ni garantiza una mayor seguridad para el viajero. Es una imposición que distorsiona la preparación técnica que requiere una responsabilidad como esta», lamenta uno de los afectados en conversación con este medio.

Una prueba condicionada

El proceso selectivo convocado, que unifica las Ofertas de Empleo Público de los últimos ejercicios para reforzar las plantillas de conducción y circulación de FGV, contempla la cobertura de puestos clave en las provincias de Valencia y Alicante.

La fase de oposición consta de un examen tipo test eliminatorio compuesto por 120 preguntas. De este conjunto, 30 cuestiones corresponden al bloque de temario general, apartado donde la empresa pública ha integrado de forma obligatoria el Título preliminar y el Título I de la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI.

Artículo 12 de la Ley Trans

Artículo 12 de la Ley TransBOE

Para justificar la presencia de este cuerpo legislativo en la prueba de acceso, la Administración autonómica apela al cumplimiento estricto del artículo 12.2 de la propia Ley 4/2023. Dicho apartado establece que las administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, están obligadas a incluir en los programas de las pruebas selectivas de acceso al empleo público contenidos específicos sobre igualdad de trato y no discriminación hacia el colectivo LGTBI.

De este modo, el temario general de la oposición combina esta normativa con otras leyes, como la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

Imagen de dos vagones de la Línea 10 de Metrovalencia

Imagen de dos vagones de la Línea 10 de MetrovalenciaEuropa Press

Las 90 preguntas restantes de la prueba escrita sí se centran en el temario específico de la profesión, abarcando la Ley de Seguridad Ferroviaria, el Reglamento de Circulación y los manuales de operación específicos de las líneas.

Reproches a la politización del acceso

A pesar de la cobertura legal a la que se remite la Generalitat Valenciana, entre los opositores cunde la amarga sensación de que la burocracia política ha acabado primando sobre el rigor que exige una profesión de elevado riesgo operativo.

Los aspirantes recuerdan que la preparación para conducir vehículos de transporte masivo de pasajeros requiere un nivel de concentración y precisión altísimo, donde «el conocimiento de los protocolos de vía puede marcar la diferencia ante una emergencia real».

La obligatoriedad de responder en el examen sobre aspectos ajenos a la circulación ferroviaria es vista por los profesionales del sector como una muestra más de la intrusión de debates ideológicos en áreas donde debería primar la competencia técnica.

Mientras la convocatoria avanza y la fecha del examen se aproxima, los aspirantes a maquinista de FGV continúan su preparación divididos entre el estudio de los sistemas de frenado y la memorización de los artículos de una ley que sigue generando controversia.

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