Imagen de la acampada espontánea por la vivienda que comenzó este sábado en Valencia
La acampada por la vivienda en Valencia supera su primera noche con 250 personas y se declara «indefinida»
La acampada espontánea que comenzó este sábado por la tarde en Valencia tras la manifestación por la vivienda ha pasado su primera noche con la aspiración de continuar de forma «indefinida».
La acampada instalada desde en la Plaza del Ayuntamiento reúne ya a más de 250 personas, una cifra que se espera que aumente a lo largo del día de hoy. La voluntad de los participantes es mantener esta acción «pacífica y popular todo lo que se pueda» con el objetivo de demostrar que «si nos organizamos, podemos lograr grandes cosas».
Imagen de la acampada espontánea por la vivienda que comenzó este sábado en Valencia
En declaraciones a EFE, uno de sus portavoces, Hugo, ha explicado que la primera tienda que se instaló fue una para recoger recursos con los que atender a los acampados y enseguida se colocaron más alrededor, que funcionan de manera asamblearia y organizados en comisiones.
El fue uno de los que se manifestaron ayer en Valencia, y al acabar la marcha optó por iniciar esta acampada, que cuenta con el apoyo del Sindicato de Inquilinas pero no la organiza.
Se trata, recalca, de una acción «indefinida»: «Aguantaremos todo lo que podamos y tendremos que atraer a cuanto más gente mejor», añade. En este punto, su compañero Dídak apunta que ya hay en la plaza más de 250 personas y se supera el centenar de tiendas de campaña.
Junto a las tiendas se ven puntos en los que se hacen pancartas, otros para el avituallamiento de alimentos, carteles que claman contra los «buitres» de las viviendas, o un buzón de sugerencias sobre «cosas a hablar».
«Está cogiendo fuerza muy rápido»
A las 10:00 horas han celebrado una asamblea en la que han reivindicado que van a seguir aguantando y no les van echar de la plaza, y han explicado las comisiones que hay ya y las que quieren hacer.
«Está cogiendo fuerza muy rápido», ha destacado este portavoz, que ha explicado que han votado que la acampada sea «sea indefinida, hasta cuando haga falta» y que en su mayoría son gente joven, de entre 20 y 30 años.
La intención es dedicar este domingo a que la acampada «se vaya asentando» y, por ejemplo, organizarla en calles con nombres, como se ha hecho en la de Sol de Madrid, que es «una referencia» en tanto que fueron los primeros en organizarse.
Para sostener la acampada, solicitan la ayuda ciudadana, que en esos momentos puede colaborar especialmente con alimentos no perecederos, neveras y hielo para asegurar la conservación, lonas frente a la meteorología adversa y generadores eléctricos, enumera.
Desde la acampada insisten en que quieren ser «ante todo pacíficos». «Lo que hay que dejar muy claro es que esta es una acampada popular y, aunque los sindicatos han difundido comunicados de apoyo, no somos ellos ni tenemos a ningún partido político detrás. Somos una acampada popular hecha por gente, que estamos aquí hartos, pero que no vamos a darle ninguna razón a nadie del gobierno para echarnos o desalojarnos», enfatiza Hugo.
Actos 9 d'Octubre
No obstante, de cara a la semana próxima y la festividad del 9 d'Octubre, Dia de la Comunitat Valenciana, cuando está prevista la celebrarán de actos protocolarios, los acampados reconocen que «va a ser complicado», pero repiten que quieren mantener la protesta sin provocar molestias.
En este sentido, varios de sus integrantes recuerdan la acampada de profesorado que estuvo en la Plaza de la Virgen durante la festividad del Corpus sin que se produjeran incidencias.
«Nos encontramos en una situación muy precaria. Hay mucha gente aquí que simplemente no puede venir a València, incluso aunque esté trabajando, o estudiantes que no pueden solicitar las becas del Ministerio porque los arrendatarios alquilan las habitaciones 'en negro'», relatan.
«Es muy difícil encontrar ese equilibrio entre un alquiler barato con contrato y que no tenga peros, porque muchas veces con las inmobiliarias, con el pago inicial, se ceban en exceso y también las condiciones en las que dan el piso no son las mejores, así que el trato nunca suele ser muy bueno», exponen.
Estos jóvenes creen que el caso del desahucio de Mari Carmen ha encendido una mecha que ha desembocado en un movimiento de abajo hacia arriba, insisten, ya que, cuando se les compara con el 15M rechazan vivir de «nostalgia» y aclarar que no tienen detrás ninguna formación política.
«Somos la gente organizada al fin y queremos mostrar que si nos organizamos todos, podemos lograr grandes cosas, podemos obligar a que los partidos hagan cosas y realmente leyes para nosotros que en el tema de vivienda es algo que nunca se ha planteado hasta ahora», proclama Hugo.