Diseño con imágenes de archivo de Esteban González Pons, Arcadi España, Carlos Flores Juberías y Àgueda Micó

Diseño con imágenes de archivo de Esteban González Pons, Arcadi España, Carlos Flores Juberías y Àgueda MicóEl Debate

Listas en Valencia para las elecciones generales: revolución en el PSOE, continuidad en el PP y Vox e incógnita en Compromís

Los socialistas están obligados a renovar su dupla en la capital, los de Feijóo y Abascal no prevén grandes cambios y a los catalanistas se les avecina un nuevo lío interno

«Por fin». Así reaccionó este lunes el presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, al adelanto electoral anunciado apenas una hora antes por Pedro Sánchez. Con la noticia consumada, las maquinarias de los respectivos partidos están ya a total velocidad. En este contexto, además de programas y mítines, se abre el siempre complicado y complejo melón de la confección de las listas.

En este sentido, la Comunidad Valenciana, territorio clave para cualquier aspirante que desee conquistar el Palacio de La Moncloa, tiene su propia particularidad. Así, el escenario que se abre de cara a la elaboración de las candidaturas se divide entres claros contextos: revolución, continuidad e incógnita.

En el primer grupo se sitúa única y exclusivamente el PSOE. Por necesidad imperiosa política, pero también judicial. En 2023, la papeleta de los socialistas al Congreso de los Diputados la encabezó la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant. Hasta ahí, cero sorpresas. Sin embargo, su número dos fue José Luis Ábalos, defenestrado entonces por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y hoy preso en Soto del Real.

Han pasado más de tres años desde ese momento, pero en todo este tiempo Morant ha sido incapaz de explicar si fue ella la que optó por su colega como ticket electoral o fue algo impuesto desde Ferraz. Naturalmente, Ábalos no repetirá, como tampoco lo hará la propia líder del PSPV-PSOE, que será la aspirante de su partido a la presidencia de la Generalitat Valenciana el 23 de mayo de 2027.

En consecuencia, la candidatura de 2023 y la de 2026 poco tendrán que ver. Así, quienes más números tienen para los dos primeros puestos por Valencia son el ministro de Hacienda, Arcadi España, y la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, que llegó a esas responsabilidades en sustitución de Santos Cerdán, que también conoce Soto del Real.

Compromís, una jaula de grillos

Por otra parte, en el Partido Popular y Vox no se esperan grandes cambios. Dicho de otra manera, se prevé que la continuidad sea la tónica. En la última convocatoria, por el PP fue Esteban González Pons, si bien más tarde renunció a su acta en la Cámara Baja para ser el vicepresidente del Parlamento Europeo y portavoz de su formación en la Eurocámara. Su nombre siempre figura en primera línea de las quinielas.

Respecto a Vox, el número uno fue Carlos Flores Juberías. A falta de ir conociendo los nuevos nombres con vistas al 29-N, la previsión es que los conservadores sigan sin demasiados cambios, muy alejados así de lo que sí o sí pasará con el PSOE.

La gran incógnita, por ende, radica en Compromís. Si la coalición catalanista ya es una jaula de grillos cualquier día del año en que no hay elecciones dadas sus intrínsecas pugnas internas, cuando hay llamamiento a las urnas este aspecto se eleva a la máxima potencia. En las veraniegas generales, no se presentó como Compromís como tal, sino que fue bajo el nombre Compromís-Sumar después de no pocas discusiones.

Quien encabezó esa lista en Valencia fue Àgueda Micó. Ha tenido relativo protagonismo en el Congreso a lo largo de esta legislatura, pero eso ni mucho menos le asegura repetir. Es más, todo lo contrario. Y es que Micó no pertenece al grupo parlamentario de Sumar. Tras la negativa de los de Yolanda Díaz a que Pedro Sánchez compareciera en la comisión de investigación de la dana en el Congreso, decidió irse al Grupo Mixto.

Alberto Ibáñez

Quien no le acompañó en ese camino fue su colega Alberto Ibáñez, que optó por seguir en Sumar. Es más, de un tiempo a esta parte, el nacionalista ha ido ganando ciertos enteros en términos mediáticos y políticos. Más allá de la atrabiliaria crítica a Ferran Tores tras su gol en el Mundial, ha querido marcar perfil propio en aspectos como las críticas a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, mucho antes de toda la polémica por Maricarmen y el «cacao» de los decretos.

De este modo, Compromís tiene varios interrogantes que resolver, no ya en el corto plazo sino en el inmediato. De ello depende su supervivencia. Lo primero que tendrá que saber es si respeta su nombre y acude al 29-N como ellos mismos o si opta por mezclarse en un nuevo gazpacho de siglas que pudiera crearse a marchas forzadas como una muerte de Frente Popular. Eso será el uno, luego vendrá el dos.

La formación sabe a la perfección qué son los navajazos internos. Los sienten y padecen diariamente entre sus tres patas, es decir, Més, Iniciativa del Poble Valencià y Els Verds. Es por eso que decidir quién lidera la papeleta será una nueva prueba de fuego en el seno de los catalanistas. Solo el tiempo dirá si es boquilla o realidad, pero el líder de la organización, Joan Baldoví, ya ha avisado de que una exigencia será la de aparecer en la papeleta de la izquierda a la izquierda, si bien ha descartado formar parte de las reuniones para la génesis de esa unión. También ha apostado por una candidatura «100 % valenciana».

Por último, en el ambiente no se pueden obviar las encuestas. Tal como informó El Debate el pasado viernes, el Partido Popular sería la fuerza más votada en la Comunidad Valenciana en las tres provincias, dejando un mapa teñido de azul, pudiendo aumentar su representación, con Vox al alza, Sumar manteniendo sus actas y un PSOE a la baja.

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