Diseño del mapa de España con las provincias que ha visitado Diana Morant como ministra de Ciencia, Innovación y Universidades en 2026
La ministra Morant no ha pisado este año 44 de las 52 provincias españolas
Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de julio, tan solo el 30,7 % de los españoles sabe quién es Diana Morant. O, dicho de otra manera, más de dos tercios, el 69,3 % no tiene ni idea de que es la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades pese a que ostenta cartera desde el mes de julio de 2021. Ni siquiera la dana de Valencia y su afán por sacar rédito político de la tragedia le ha valido para hacerse con una notoriedad ni siquiera moderadamente discreta.
Tampoco quien la ubica pone en valor sus gestión institucional, ya que el mismo estudio del organismo presidido por José Félix Tezanos señala que el 28,1 % de los encuestados le pone un 1 o valora muy mal su ejecutoria, obteniendo una nota media de 4,31.
Ahora bien, ese desconocimiento generalizado es mérito exclusivo de la propia Morant, especialmente desde que fue nombrada secretaria general del PSPV-PSOE y candidata a la presidencia de la Generalitat Valenciana. La condición de ministra a tiempo parcial la ha llevado hasta el grado superlativo y muestra de ello es este año 2026. El dato es escalofriante: tan solo ha pisado ocho de las 50 provincias y dos ciudades autónomas de España.
Provincias huérfanas
Casualidad o no, Valencia, Alicante y Castellón, donde se someterá al veredicto de las urnas, están a la cabeza junto a, naturalmente, Madrid, que es donde reside en un piso oficial de 296 metros cuadrados. En casi diez meses, la Ciencia, la Innovación y las Universidades que representa y de las que se encarga Morant con un sueldo de 84.650,52 euros anuales solo han estado presentes en las tres provincias valencianas, Madrid, Barcelona, Murcia, Guadalajara y Cantabria. Nada más.
Por el contrario, ha dejado huérfanas a Álava, Albacete, Almería, Asturias, Ávila, Badajoz, Baleares, Burgos, Cáceres, Cádiz, Ciudad Real, Córdoba, La Coruña, Cuenca, Gerona, Granada, Guipúzcoa, Huelva, Huesca, Jaén, León, Lérida, Lugo, Málaga, Navarra, Orense, Palencia, Las Palmas de Gran Canaria, Pontevedra, La Rioja, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Segovia, Sevilla, Soria, Tarragona, Teruel, Toledo, Valladolid, Vizcaya, Zamora y Zaragoza. Es la España vaciada de Diana Morant. Ministra del Reino de España, recuérdese.
Por si lo anterior no fuera suficiente, la ministra ha estado una vez en Ginebra, es decir, más que en todas las anteriores, tal como consta en la agenda pública del Gobierno consultada en la página web del Palacio de La Moncloa. No solo eso, sino que no pocos de sus viajes institucionales a la Comunidad Valenciana poco o nada tienen que ver con las competencias de su cartera. Así, en su papel de ministra de Ciencia, Innovación y Universidades ha presenciado mascletàs, ha ido a una Feria del Libro o ha acudido a los Moros y Cristianos, entre otro gran ramillete de actividades de ocio.
Lo más sangrante llegó en verano. Con un mes de agosto en el que solo tuvo tres actos oficiales, dos Cecopis de los que no formaba parte y la fiesta por el eclipse, ni siquiera se acercó a Ceuta tras la invasión de más de 80.000 inmigrantes ilegales y a escasas semanas del comienzo del curso universitario. El campus de la ciudad autónoma está adscrito a la Universidad de Granada, pero Morant prefirió disfrutar con Pilar Bernabé y otros colegas de una fideuá a pie de playa en Cullera.
Para la socialista, El Trampolín no es una playa convertida en un campamento de ilegales mientras los ceutís padecían y siguen padeciendo esta excepcionalidad en sus vidas cotidianas, sino que ese término lo utiliza a modo de metáfora para intentar llegar a la presidencia de la Generalitat Valenciana, su única «prioridad», tal como ella misma ha reconocido en varias ocasiones.