Imagen de la finca maldita de ValenciaCarlos Latorre

Las nueve muertes de la finca maldita de Valencia: de una vedete en la bañera a suicidios, dos niños y un asesinato

El número 1 de la calle Tres Forques es uno de los edificios con más misterio de la capital del Turia

La ciudad de Valencia tiene innumerables edificios que dan buena cuenta de su esplendor y prestigio histórico a lo largo de siglos como la Catedral, el Palau de la Generalitat o el del Marqués de Dos Aguas, entre otros. También alberga otros que la han puesto a la vanguardia en el siglo XXI, con la Ciudad de las Artes y las Ciencias como ejemplo paradigmático de ello. Pero también hay unos que, aunque menos reconocibles a nivel nacional, encierran historias trágicas.

El mayor exponente es la comúnmente conocida como finca maldita. En su haber constan nueve muertes en extrañas circunstancias o de forma en absoluto habituales. Construida en 1957 con siete plantas con catorce viviendas más un ático, los más supersticiosos relacionan su mala fama con ese año, ya que fue el de la riada.

Sea como fuere, el primer suceso en este inmueble, que en sus orígenes era el número tres de la calle Cuenca y ahora es el 1 de Tres Forques, tuvo lugar en 1968, once años después de levantarse y de que Mercedes Viana, propietaria de la entonces mítica sala de variedades Mocambo, adquiriera once viviendas.

Gracia Imperio fue la primera víctima

En una de ellas residía Gracia Imperio, vedete de 35 años que trabajaba para Viana. Tras cenar con su sastre y su exnovio en la finca todavía no maldita, el modisto abandonó el piso y la siguiente noticia ya fue al día siguiente cuando los cuerpos de la expareja aparecieron en la bañera con las espitas del gas abiertas. Nunca se llegó a esclarecer si se trató de un crimen, un accidente o suicidios.

El siguiente en aumentar la incipiente lista negra fue un ciudadano argentino que se suicidó lanzándose a la calle. Le siguió un joven de 18 años cuyo cadáver fue encontrado en su casa. La causa más extendida del deceso fue que sufrió una sobredosis de droga.

Pero si hubo una tragedia que conmocionó al vecindario, sin fecha documentada como tal, fue la de una niña de dos años y su hermano mayor. Estaban saltando sobre la cama cuando, de repente, en uno de esos saltos ella se precipitó por una ventana. Él, instintivamente, trató de agarrarla, pero ambos terminaron cayendo al vacío.

Edilene, por el hueco de la escalera

La séptima víctima en esta finca que ya iba cogiendo mala prensa cuando no miedo a instalarse en ella fue el cuñado de Mercedes Viana. En su caso, al igual que el del argentino, decidió quitarse la vida. Le siguió un asesinato, el de Edilene Oliveria, una brasileña de 35. Ella no residía en Tres Forques 1 aquel 1 de marzo de 2012. Allí vivía Javier Ochoa, un habitual consumidor de prostitución que ese día contactó con Oliveira para que se acercase hasta su domicilio.

Una vez en el lugar, y tras una fuerte discusión, la chica fue arrojada por el hueco de la escalera del quinto piso, muriendo en el acto. Posteriormente, el hombre fue condenado a trece años y medio de prisión por la Audiencia Provincial de Valencia como culpable de asesinato.

El último de los fallecimientos en esta estigmatizada finca a pesar del desasosiego de los propietarios e inquilinos ocurrió en 2015, cuando los vecinos alertaron a la Policía Nacional de un fuerte olor que llegaba desde la puerta 14. Cuando los agentes entraron al domicilio, hallaron el cuerpo sin vida de un hombre de 65 que vivía solo y que estaba muerto desde hacía días o semanas. Fue muerte natural.