Imagen de archivo de la Estación del Norte de Valencia

Imagen de archivo de la Estación del Norte de ValenciaEl Debate

Caos ferroviario en Valencia por la negativa del sindicato Semaf a prestar servicio por la alerta roja por lluvias

Renfe ha informado de que ha quedado suspendida la circulación de la C1 (Valencia - Gandía) y C2 (Valencia-Xàtiva-Moixent), los trenes de Media distancia con salida de la Estación del Norte y los Euromed entre Valencia-Alicante y los de Larga distancia a Andalucía entre Valencia y Albacete ha quedado suspendida por la negativa del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) a prestar servicio por la alerta por lluvias, según ha informado la compañía.

La empresa pública ha establecido un servicio de autobuses para cubrir el trayecto entre Valencia-Alicante y los de Larga distancia entre Valencia y Albacete.

Semaf, en un comunicado, ha señalado que ante el aviso rojos emitido por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), ha recomendado a todos los profesionales de conducción que es «esencial no correr riesgos que pongan en peligro la seguridad, la vida y la salud de los viajeros y de los trabajadores durante los horarios y en los trayectos afectados» en estas zonas.

Al respecto, ha apuntado que emite estas recomendaciones «al amparo de la normativa laboral vigente, recogida en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el Estatuto de los Trabajadores y el Real Decreto-ley 4/2023» y ha recalcado que «dicho marco legal protege a los profesionales ante la existencia de un riesgo grave e inminente para su vida o su salud, así como ante la imposibilidad de acudir o transitar por motivos de alertas oficiales o restricciones».

Asimismo, ha señalado que la legislación «establece la obligación directa para las empresas de adaptar las condiciones de trabajo, reducir o modificar horarios, e incluso prohibir la realización de determinadas tareas cuando la Aemet -o los organismos autonómicos equivalentes- activan avisos meteorológicos de nivel naranja o rojo».

Desde el sindicato hacen hincapié en «las lecciones aprendidas durante episodios recientes para evitar que se repitan situaciones críticas en la red ferroviaria» y en ese sentido ha recordado que «en la trágica dana de 2024, numerosos trenes quedaron tirados en mitad de su trayecto tras quedar arrasadas las vías por el agua, en los que no hubo que lamentar vidas humanas; pero profesionales y pasajeros estuvieron varios días tirados en cualquier parte tratando de volver a sus domicilios». «No es lógico volver a exponer a las circulaciones a ese mismo riesgo en circunstancias similares», ha advertido.

Por ello, ha insistido en que ante las alertas meteorológicas «debería primar la prevención en lugar de hacer circular los trenes hasta ver si en algún momento la climatología lo impide, porque si se da esa circunstancia, los trenes que estuviesen en marcha volverían a quedar atrapados».

Además, ha subrayado que la evolución de este tipo de fenómenos meteorológicos es «altamente cambiante y que, en numerosas ocasiones, la realidad sobre el terreno llega a desbordar las previsiones iniciales». «Ante esta incertidumbre y con el objetivo de garantizar la integridad física tanto de los trabajadores ferroviarios como de los usuarios, el sindicato mantiene su recomendación firme de suspender el tránsito de trenes mientras permanezca activa la alerta roja», ha recalcado. Igualmente, SEMAF ha señalado «el camino a Renfe y Adif para ofrecer una imagen de solvencia operativa a profesionales y a usuarios del ferrocarril mediante».

DECISIÓN «ARBITRARIA»

Por contra, Renfe ha criticado la decisión «unilateral» y «arbitraria» del sindicato Semaf ya que la compañía recalca que con «la información disponible en estos momentos sobre el estado de la infraestructura y las previsiones meteorológicas, se puede circular en condiciones de seguridad».

Al respecto, señala, en un comunicado, que «se trata de una decisión arbitraria que no está respaldada por la información técnica de la que dispone la compañía». Así, explica que las previsiones que se manejan proceden de un convenio de Aemet con Adif y con la propia Renfe, que informa de los niveles de alerta sobre la traza ferroviaria con una resolución de 3 kilómetros «más precisa que la de los avisos generales».

Por ello, ante esta situación, será Semaf «quien tendrá que explicar a la ciudadanía por qué adopta de forma unilateral y arbitraria una decisión que puede dejar sin servicio público esencial a miles de viajeros, cuando la información técnica disponible no justifica la suspensión de la circulación en estos momentos».

Renfe informa de que ha puesto en marcha su Protocolo de actuación ante fenómenos meteorológicos adversos (FMA), que establece «un marco de anticipación, coordinación y toma de decisiones ante episodios meteorológicos adversos con potencial afección a la infraestructura y al servicio», destaca.

De acuerdo con este protocolo, mantendrá «una vigilancia reforzada» en los tramos y franjas horarias de mayor riesgo y adaptará el servicio a la evolución de las condiciones meteorológicas y del estado de la infraestructura. Para Renfe, «la seguridad de sus trabajadores y de los ciudadanos es lo primero, y todas las decisiones sobre el servicio se adoptarán atendiendo a criterios técnicos y de seguridad», recalca la compañía.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas