Imagen de archivo de los efectos de la dana de Valencia de 2024 en Catarroja
La alcaldesa socialista de Catarroja tacha de «inútil» el Es-Alert el día de la dana porque ya estaba «inundada» y había «refugiados»
Lorena Silvent ha comparecido este lunes ante la jueza Nuria Ruiz Tobarra en calidad de testigo
La alcaldesa de Catarroja, Lorena Silvent, ha comparecido este lunes en calidad de testigo ante la jueza Nuria Ruiz Tobarra, que instruye la causa penal por la gestión política de la dana del 29 de octubre de 2024. En su declaración, la socialista ha asegurado que el mensaje masivo Es-Alert a las 20:11 horas del día de las riadas «no fue útil» porque en ese momento la zona comercial ya estaba inundada y, además, había mucha gente que había acudido al Ayuntamiento a refugiarse.
La regidora ha afirmado que unos días antes de las inundaciones ya se reunieron en el Consistorio por los avisos meteorológicos y, de hecho, el día 26 activaron los planes y su Cecopal, por lo que empezaron a revisar infraestructuras y puntos críticos.
Silvent ha señalado que estas actuaciones se impulsaron por iniciativa del Ayuntamiento, con sus propios recursos y sin apoyo externo ni información suficiente sobre la magnitud del peligro. El dispositivo permitió coordinar a la Policía Local, la Brigada Municipal, los servicios de limpieza y la Empresa Pública (ESERCA).
El día 29, ha continuado, recibieron a las 10 horas la alerta roja y, más tarde, la hidrológica, por lo que decidieron suspender la actividad lectiva a mediodía, ha señalado. Por su parte, la Policía estuvo vigilando el barranco. Sobre las 18 horas recibió una llamada del jefe de la Policía Local en la que le advertía de que el barranco se empezaba a desbordar por la parte más baja. Unos diez minutos más tarde ya se había desbordado por más puntos y empezaron a avisar a la población y a efectuar los primeros rescates.
Fue sobre las 18:34 horas cuando le avisaron del primer desbordamiento y a las 19 se comunicó la situación por redes sociales. «Nadie» de Emergencias le preguntó esa jornada por el estado del barranco, ha concretado.
Los vecinos comenzaron a llamarle y se ejecutaron rescates en la zona comercial. «En cuestión de unos 10 o 15 minutos fue torrencial y muchas personas quedaron atrapadas en comercios al bajar las persianas», ha descrito. Y ha añadido: «Se hicieron rescates por la propia ciudadanía desde los primeros pisos a la gente que estaba en la calle. El agua llegaba a más de cuatro metros y los rescates se hacían por los balcones, por los primeros pisos», ha subrayado.
«A partir de ahí ya llegó el mensaje de Es-Alert y todo esto ya estaba en marcha. Recuerdo mucho el sentimiento de incredulidad porque no teníamos ninguna información de nada». «¿Cómo podía estar pasando eso sin que yo, que era la máxima autoridad, tuviera alguna información más?», se ha preguntado. El día de la dana, ha lamentado, no recibió llamadas de aviso ni órdenes «ni nada».
Entre las 20:11 y las 2 de la mañana el agua siguió subiendo en Catarroja: «Aquello era como un río desbordado con mucha fuerza y durante todo ese tiempo nadie del Cecopi se puso en contacto con nosotros», ha recordado.
La ayuda
Sobre las 4 horas consiguió hablar con la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, quien le trasladó que uno de los equipos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) iría a las 7 a Catarroja.
A primera hora del día 30, la gente que estaba en el Ayuntamiento empezó a marcharse a casa. «Llegaba gente que buscaba a sus familiares, de los que no sabían nada», ha descrito. Así, hicieron primero un listado de personas desaparecidas y, luego, una vía de evacuación. También hablaron con los agricultores para colaborar con sus tractores en apartar el barro, los coches y el mobiliario.
La alcaldesa, quien ha indicado que no habló con Carlos Mazón ni el día de la dana ni en jornadas posteriores, ha manifestado que tuvieron la certeza de que hubiera fallecimientos sobre las 4 horas de la mañana, cuando descubrieron a una mujer fallecida en su domicilio.