Imagen de la finca LoAlto, en Utiel-RequenaBodegas Murviedro

Bodegas subterráneas y catas en viñedos: la ruta de enoturismo que sorprende en Utiel-Requena

Dos experiencias permiten conocer el pasado vitivinícola de la comarca valenciana y descubrir vinos de parcela en un entorno natural privilegiado

El vino es mucho más que una bebida: es historia, paisaje, gastronomía y una forma de conocer la identidad de un territorio. El enoturismo ha ganado protagonismo entre quienes buscan escapadas que combinan cultura, naturaleza y experiencias gastronómicas, y Utiel-Requena ocupa un lugar destacado en este mapa gracias a sus bodegas centenarias rodeadas de viñedos.

Una de las mejores maneras de descubrir esta diversidad es recorrer dos espacios muy diferentes de Bodegas Murviedro: su bodega histórica, escondida bajo el casco antiguo de Requena, y la finca LoAlto, en Venta del Moro, donde el paisaje y el respeto por el entorno marcan el carácter de sus vinos. Dos propuestas que muestran distintas formas de acercarse a la cultura vitivinícola de la comarca, tanto para quienes quieren profundizar en sus raíces como para quienes prefieren una experiencia al aire libre.

La primera parada lleva hasta el centro histórico de Requena, donde bajo las calles se extiende un entramado de cuevas que conecta al visitante con los orígenes de la elaboración y conservación del vino. La Bodega Histórica de Murviedro conserva galerías subterráneas cuyos orígenes se remontan al siglo VI antes de Cristo. Pasear por estos espacios permite conocer cómo se almacenaba el vino en otras épocas y comprender la importancia que esta actividad ha tenido en la evolución económica y cultural de la localidad.

Imagen del interior de la Bodega Histórica de MurviedroBodegas Murviedro

La visita también ofrece la oportunidad de descubrir el patrimonio histórico de Requena, una ciudad vinculada a la Ruta de la Seda, cuyo pasado comercial ayuda a entender la riqueza de sus tradiciones. El recorrido por las cuevas se convierte así en una experiencia que va más allá de la degustación: es una forma de acercarse a la historia de la ciudad a través de uno de sus productos más representativos.

Para adaptar la experiencia a distintos intereses, la bodega ofrece varias modalidades. La Visita Orígenes es una opción para quienes desean una primera aproximación a este patrimonio, con un recorrido por las instalaciones y una cata de dos vinos. Quienes quieran profundizar en la tradición vitivinícola de la zona pueden elegir la Visita Raíces y Tinajas, centrada en los orígenes del vino en Requena, las variedades autóctonas y el proyecto de Murviedro.

Esta experiencia incluye la degustación de cinco vinos acompañada de una tabla de ibéricos, una combinación que permite explorar también el maridaje entre vino y gastronomía.

Existe, además, una tercera alternativa para quienes sienten curiosidad por las distintas regiones productoras y los estilos de elaboración. La Visita Schenk combina el recorrido por las galerías históricas con una degustación de vinos nacionales e internacionales del grupo Schenk, al que pertenece Murviedro. Es una propuesta que amplía la perspectiva más allá de Utiel-Requena y permite comparar referencias de diferentes procedencias.

Después de conocer el pasado del vino, la ruta puede continuar hacia Venta del Moro, donde el paisaje adquiere todo el protagonismo. Allí se encuentra LoAlto, una finca situada sobre una colina y rodeada de más de 60 hectáreas de viñedo. Su ubicación, a unos 750 metros de altitud, y la diversidad de orientaciones e inclinaciones de sus parcelas contribuyen a definir el carácter de este enclave vitícola.

La historia de la finca se remonta a 1794, cuando ya existía el caserío conocido como Casa Lo Alto. Hoy, el proyecto mantiene una estrecha relación con el territorio y apuesta por prácticas agrícolas sostenibles y una elaboración de mínima intervención. La filosofía es que los vinos expresen las particularidades del paisaje del que proceden, con especial atención a las características de cada parcela.

En LoAlto, la experiencia se desarrolla en contacto directo con el entorno. La Visita Viñedo comienza en la parte más elevada de la finca y continúa entre las vides, una oportunidad para observar el paisaje y conocer de cerca el trabajo que hay detrás de cada botella. El recorrido termina con una degustación de tres vinos de paraje, una forma de descubrir cómo las características de un lugar concreto se reflejan en el resultado final.

Para quienes buscan una cata más completa, la Visita Excepcional propone probar tres vinos de paraje y dos vinos de parcela, acompañados de aperitivos. Esta selección permite explorar diferentes expresiones del viñedo y profundizar en el proyecto de LoAlto, centrado en vinos de calidad elaborados con especial atención al origen y al respeto por el medio natural.

Con motivo del Día Mundial del Enoturismo, que se celebra el segundo domingo de noviembre, estas propuestas ponen de relieve la diversidad de experiencias que ofrece Utiel-Requena. Pero la comarca tiene argumentos para visitarla durante todo el año: sus bodegas, su patrimonio y sus paisajes permiten descubrir el vino no solo a través de la copa, sino también de los lugares, las personas y las tradiciones que le dan sentido.