Proyecto de segunda 'no rotonda' de Alicante
El experimento urbano de Alicante que imitarán otras ciudades: así funciona su segunda «no rotonda» verde
El polígono de las Atalayas suma una nueva plataforma peatonal y ambiental en un cruce industrial, consolidando un modelo pionero que revoluciona el diseño del tráfico pesado
El Ayuntamiento de Alicante sigue transformando la fisonomía de sus áreas empresariales a través de soluciones arquitectónicas pioneras. La Junta de Gobierno local ha adjudicado este martes a la constructora Mediterráneo de Obras y Asfaltos S. A. la ejecución de la segunda «no rotonda táctica» en el polígono de Las Atalayas.
La obra, impulsada con el respaldo financiero del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (Ivace), supondrá una inversión exacta de 277.702,44 euros y contará con un plazo de ejecución de tres meses.
Este proyecto supone una continuación directa de la estrategia iniciada en el año 2022, cuando la ciudad estrenó en el cruce entre las calles Dracma y Chelín la primera infraestructura de estas características de toda España.
Aquella primera experiencia sirvió para redefinir el diseño de las intersecciones en polígonos industriales, integrando la vegetación y el tránsito peatonal sin entorpecer la operativa de las empresas.
'No rotonda' del polígono de las Atalayas de Alicante
En esta ocasión, la intervención se focalizará en el cruce de las calles del Marco y del Dólar. El diseño del proyecto técnico -titulado oficialmente 'Inserción de una plataforma blanda estacional peatonal en formato de no rotonda táctica'- ha sido redactado por la firma Arvum Consultoría & Proyectos S. L., con el objetivo de consolidar un modelo que ya ha demostrado su eficacia en la zona.
Evolución urbana en Las Atalayas
Según expone el concejal de Urbanismo, Antonio Peral, la experiencia pionera de 2022 «planteó una nueva manera de entender las intersecciones viarias del polígono, incorporando el espacio peatonal y la vegetación como elementos estructurantes de la ordenación». La iniciativa rompe con el esquema tradicional de la ingeniería de tráfico pesada para dar paso a un urbanismo más amable e integrado.
Convivencia con el tráfico pesado
Por su parte, la edil de Empleo y Desarrollo y responsable de la Agencia Local de Desarrollo, Mari Carmen de España, destaca que frente al modelo convencional de glorieta, esta fórmula permite «mantener las condiciones necesarias para la circulación de vehículos industriales y, simultáneamente, generar un espacio central de carácter verde y estancial». Con ello, se logra «mejorar la percepción urbana del entorno y favorecer una utilización más amable del espacio público».
Modelo de regeneración a pequeña escala
Los resultados obtenidos en los últimos dos años han confirmado el potencial transformador de estas intervenciones puntuales. Desde el Consistorio alicantino subrayan que actuaciones localizadas de escala reducida son capaces de generar un impacto de gran calado en la imagen global y en las condiciones de uso de un entorno tradicionalmente enfocado en la producción y la logística.
Esta nueva obra en Las Atalayas se concibe como la consolidación de un modelo de regeneración urbana sostenible para las áreas industriales de la capital.