Imagen de la Ciudad de la Justicia de Elche
Cinco años de prisión por asaltar a un vecino en Torrevieja, obligarle a ir a su casa y retenerle a punta de cuchillo durante tres horas
El tribunal impone la pena de cárcel tras un pacto de conformidad por el violento asalto y cautiverio domiciliario
La Sección Undécima de la Audiencia Provincial de Alicante, con sede en Elche, ha dictado una sentencia condenatoria de cinco años de prisión para cada uno de los dos procesados -un hombre y una mujer- como autores de los delitos de robo con intimidación en casa habitada, con la agravante de multirreincidencia, en concurso con un delito de detención ilegal.
Los hechos, que se saldaron con una condena fruto de una conformidad entre las partes tras el reconocimiento de los hechos por parte de los acusados, tuvieron lugar en la localidad alicantina de Torrevieja.
Según se detalla en el fallo judicial, los acontecimientos se remontan a la noche del pasado 8 de marzo de 2025. El perjudicado se encontraba paseando a su perro por las inmediaciones de su domicilio cuando fue abordado por la condenada, quien inició una conversación con el único propósito de distraer su atención.
A los pocos minutos de iniciarse este encuentro fortuito, se aproximó al lugar el segundo de los penados. Este individuo agarró fuertemente del brazo a la víctima y la coaccionó para que se dirigiera junto a ellos hasta su propia vivienda, vulnerando de este modo su libertad ambulatoria desde el primer instante del asalto.
Una vez en el interior del domicilio, los asaltantes impidieron cualquier intento de resistencia al obligar al propietario a permanecer sentado e inmóvil en el sofá mientras procedían a un registro exhaustivo de todas las estancias de la casa.
Distracción en la calle
Para asegurar la efectividad de la intimidación, el varón se desplazó hasta la cocina, de donde sustrajo un cuchillo de grandes dimensiones. Con esta arma blanca amenazó de forma directa al dueño de la vivienda con el fin de doblegar su voluntad y acelerar la entrega de los bienes de valor que guardaba en el inmueble.
Durante este tiempo, la acusada continuó recorriendo las diferentes habitaciones de la residencia particular en busca de objetos sustraíbles. Finalmente, los delincuentes lograron apoderarse de un bolso, diversas joyas, un reloj y dos tarjetas de crédito.
Tres horas de cautiverio
Lejos de abandonar el lugar de inmediato, la situación de secuestro se prolongó durante aproximadamente tres horas. En este intervalo de tiempo, los condenados llegaron incluso a comer algo en el propio salón del domicilio, manteniendo a la víctima retenida y bajo constante vigilancia sin permitirle moverse del asiento.
Huida planificada
Para consumar su huida sin levantar sospechas inmediatas, los asaltantes utilizaron el teléfono móvil del propio inquilino para solicitar un servicio de taxi. Con el objetivo de ganar tiempo y evitar que el morador pudiera dar la voz de alarma o pedir auxilio, le retiraron la tarjeta SIM al terminal móvil y desmontaron las pilas del teléfono fijo de la casa.
Los condenados contaban ya con antecedentes penales firmes por delitos similares de robo con violencia e intimidación y robos con fuerza cometidos con anterioridad, un historial que ha pesado en la apreciación de la agravante de multirreincidencia aplicada por el tribunal.
Además de la pena privativa de libertad, la sentencia establece la obligación de que ambos abonen, de forma conjunta y solidaria, una indemnización económica de 1.113 euros a la víctima, cantidad que equivale exactamente al valor de los efectos personales y de valor que le fueron sustraídos de su hogar durante el asalto.