Col Gil Honduvilla y el General MelónCentra

Gran éxito de 'El ejército Partido. Tablada, 1931-1936' en el Acuartelamiento Aéreo de Tablada

Planteó al aire la pregunta: ¿Es óptimo estos tiempos de tensión presentar un libro como este? Para Gil, parafraseando a Graves y El emperador Claudio, no se debe buscar la venganza, sino la verdad

El Pabellón de Oficiales de Tablada se convertía en exitoso escenario de la presentación de El Ejército Partido. Tablada, 1931-1936, libro de Gil Honduvilla editado por el Centro de Estudios Andaluces. Una monografía que explora la vida política del aeródromo de Tablada durante la Segunda República y la imbrica en la crisis institucional del Ejército español y los acontecimientos que condujeron a la Guerra Civil.

Gil Honduvilla es doctor en Derecho e Historia, coronel del cuerpo jurídico del Ejército y un gran especialista en el tema. Autor de trece libros, entre los que destacan la serie dedicada a la sublevación de 1936 en distintas provincias de Andalucía, Así como los de La justicia militar en tiempos de la Guerra Civil (2014); Resistir hasta morir, el asedio del santuario de la Virgen de la Cabeza (2022). Y en relación con esta nueva obra, era un tema que ya había abordado en El primer aviso: 10 de agosto de 1932. La sublevación del general Sanjurjo (2017) de la Editorial Actas.

El acto de presentación

Pese a estar situado a las afueras de la ciudad, el acto registró aforo completo. Entre el público, el general Rafael Saiz Quevedo General de División, Director General de Enseñanza del Ejército del Aire y del Espacio, el General de Brigada Luis Ortega jefe de la IV Zona de la Guardia Civil, Andalucía, Ángel Serrano, General Jurídico o el Coronel Velasco, Presidente de la Casa de León. Militares, académicos, historiadores y civiles amantes de la historia inauguraban las actividades culturales castrenses del otoño sevillano. La presentación reunió distintas intervenciones, Rafael Saiz Quevedo, general de división y director Enseñanza del Ejército del Aire y del Espacio; Tristán Pertíñez Blasco, director de la Fundación CENTRA; Carlos Melón, general de división del cuerpo jurídico militar; y José Antonio Gómez, académico de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. El acto fue moderado por José Antonio Parejo, editor del Consejo CENTRA Humanidades y director de la revista Andalucía en la Historia. Todas las intervenciones se iniciaron con los agradecimientos de rigor

General Saiz y ponentesCentra

El General Saiz y Tristán Pertíñez

Abrió el acto el General Saiz anfitrión del evento, que quiso destacar la singularidad e idoneidad de que la presentación tuviera lugar en la base de Tablada, eje físico argumental de la obra. Resaltó el atractivo de un libro centrado en años «muy intensos en la historia de España», en la que tuvieron un papel relevante los pioneros de la aviación, cuando aún no se había fundado el Ejército del aire. Concluyó con la reflexión de que «quien conoce bien el pasado evita repetir errores en el futuro».

Después tomaba la palabra Tristán Pertíñez del Centro de Estudios Andaluces que presentó la obra que inauguraba una nueva colección específica de monografías «Andalucía en la Historia». Publicación avalada por los veinte años de CENTRA dedicados a los estudios de Andalucía siendo una entidad cuya prioridad social y cultural es estar al servicio de los andaluces. Reiteró como Saiz la importancia del conocimiento del pasado para centrar el presente y enfocar una perspectiva de futuro.

Tristán PertíñezEl Debate

Pertíñez explicó que El Ejército partido se encuentra enmarcado en el proyecto editorial CENTRA Humanidades y que la colección Monografías AH está abierta a estudios realizados por especialistas e investigadores universitarios, con una cuidada labor de diseño y edición. La entidad así contribuye así a la promoción de aportaciones relevantes para un mejor conocimiento de la historiografía andaluza. También quiso recordar cómo en la página web estaban a disposición de todos los distintos números de «Andalucía en la historia» la publicación más conocida. Terminó valorando al autor por lo «riguroso novedoso y profundamente documentado».

Parejo, el General Melón y Gómez Marín

Parejo, aún en calidad de moderador, quiso aportar que la obra exhibía la máxima exigencia y calidad científica. Valoró el esfuerzo de la Consejería y el precio tan asequible de un· libro tan excepcional y calificó al autor como el más elegante de este ámbito”

Prosiguió el general jurídico Melón que ponderó la doble condición de jurista e historiador de Gil, esencial en una obra como esta. Afirmó que uno de sus de puntos positivos era el de ir «de lo general a lo particular» y abarcar del ambiente socio-político europeo a la propia Sevilla y de ahí, a Tablada. Comentó alguno de los episodios que más le habían impresionado como el Complot de Tablada de 1931, La Sanjurjada, o historias humanas «escalofriantes» como la de Carlos Martínez Vara de Rey o el capitán Luis Burguete.

Tuvo también palabras laudatorias para el Coronel Gil Honduvilla por la puesta en marcha del Archivo del Tribunal militar que «convirtió un almacén en un archivo operativo»

Gómez Marín, el único de los intervinientes que leyó, revisó a autores que abordaron este periodo como Thomas, Preston o Salas Larrazábal. Consideró que frente a la compleja realidad de un conflicto que se resiste estar libre de ideologías y prejuicios, era «de los libros más objetivos y esclarecedores de la guerra civil». «Su autoexigencia e imparcialidad le sitúa lo más escarpado vanguardia de su especialidad académica», terminó.

Gil Honduvilla, gran historiador y conferenciante

Gil Honduvilla finalizaba el turno de intervenciones demostrando que, aparte de ser magnífico escritor, es un espléndido conferenciante, aunque se prodigue poco en estas lides. Tras los adelantos de su obra hechos por el resto de los ponentes, concentró su discurso en varias cuestiones. ¿Por qué militares que en 1931 aceptaron la República sin quebrar obediencia al gobierno en cinco años se estaban sublevando?.

Gil exculpó por completo a la República, que «sí pudo acelerar la crisis militar que desembocaría en la guerra civil, pero en ningún caso fue la causante. Las razones hay que buscarlas en la situación corporativa e institucional de siglos atrás». Y esta explicación le llevaría a una segunda cuestión que segmentó en un ciclo largo y uno corto.

El ciclo más amplio arrancaría de 1.808, Guerra de la Independencia, en la que se pasa de un «ejército del rey» con intereses familiares a un ejército español y nacional. Aparecen las ideologías, a raíz de la Ilustración como el liberalismo, en el que parafraseando a Goya” la razón produce monstruos”. El ejército se fracciona entre el ejército tradicional y un ejército moderno de base popular. Los pronunciamientos del XXI no son golpes de estado, sino modelos de alternancia política de los grupos de poder que usan el ejército para ello.

El ciclo corto, con crisis consecutivas arrancaría en 1898 cuando el ejército que se tiene que adaptar la nueva realidad de la pérdida de la España de Ultramar, continuó con el conflicto del Cut-Cut ( revista satírica cuyas ofensas al ejército desembocaron en el fin de gobierno) y ´cómo el ejército se convierte en un poder fáctico cuando aparece La ley de Jurisdicción en la que se controla la prensa. Citó el momento crítico de 1917 con las quejas de las juntas militares, 1921 y Annual y la Dictadura de Primo de Rivera, cuyas mayores tensiones no se desataron con los políticos ni con los nacionalistas, sino con el propio ejército, tanto, que llega a disolver dos veces el Arma de Artillería. Finalizó con la sublevación de Jaca y Cuatro Vientos y la aparición de personajes como Ramón Franco, Hidalgo de Cisneros, Romero, De la Puente Bahamonde y otros…todos pilotos del Ejército del aire que lo convierten en la mayor facción republicana dentro de un ejército ya ideologizado. Tablada se convierte en un tubo de ensayo de lo que sucedería «No hay en toda España ningún acuartelamiento con más vida política durante los años de la Segunda República que el aeródromo de Tablada»- sentenció.

Para el autor, como hemos comentado, la Republica no fue la causante, pero la caída libre hacia la guerra vendría de una concatenación de circunstancias y hechos que en ella suceden: la política militar, castigos colectivos sin pruebas ni investigación, la Revolución del 34 con la connivencia de parlamentarios de izquierda, o cómo la jefatura de Ramón Franco en la aviación militar siendo comandante, descoloca la jerarquía establecida.

Portada del libro 'El Ejército Partido'

Tablada el 17 de julio se convertirá en la base principal para sofocar la sublevación de Marruecos. De un Martínez Vara de Rey que inutiliza los aviones a un Estévez «al que se le va el mando de las manos y ni puede gobernar a sus subordinados. “Tablada se vuelve indefendible tras la toma de Sevilla»- culmina.

Reflexión: empatía con hombres en situación crítica

Finalizó su brillante intervención con una «reflexión sobre los militares lo difícil que es ser militar antes y siempre». «Los civiles solo se rigen por el código penal, los militares se dirigen por tres códigos. Detentan el mayor poder del estado y por ello se les exige un plus de moralidad»

Acto de presentación del libro

Planteó al aire la pregunta: ¿Es óptimo estos tiempos de tensión presentar un libro como este? Para Gil, parafraseando a Graves y El emperador Claudio, no se debe buscar la venganza, sino la verdad. Y en este campo, hay que posicionarse con los militares de entonces, comprendiendo la dificultad de tomar decisiones de último momento, «sabiendo que estas decisiones marcarían tu vida para siempre». Quiero, con la verdad, dignificar a todos los militares que se encontraron el momento más crítico de su carrera, en una división que partió todo, incluso las propias familias, de ahí el nombre del libro: «El ejército partido».