El Patrullero de Vigilancia de Zona (PVZ) ‘Isla Pinto’ (P-84) vigila las islas de soberanía española en el norte de ÁfricaArmada Española

Defensa española

La Armada ordena a un patrullero reforzar la vigilancia en aguas de Melilla y plazas del norte de África

El Patrullero de Vigilancia de Zona Isla Pinto (P-84) se encuentra desplegado en aguas territoriales de Melilla y de las plazas españolas del norte de África en el marco de una misión de vigilancia marítima, presencia naval y control de los espacios de interés permanente. La operación tiene como objetivo contribuir a la seguridad marítima en esta zona estratégica del Mediterráneo occidental, caracterizada por un elevado tránsito de buques, con especial atención a los rusos, y por la proximidad a rutas comerciales, pesqueras y de inmigración irregular.

Durante su navegación en la zona asignada, el patrullero desarrolla tareas de verificación y control del tráfico marítimo, con especial atención a las rutas de paso cercanas a la ciudad autónoma de Melilla, informa el Estado Mayor de la Defensa. Estas labores permiten identificar buques en tránsito, comprobar el cumplimiento de la normativa marítima vigente y mejorar el conocimiento del entorno marítimo, un elemento clave para la prevención de incidentes y la detección temprana de posibles riesgos para la seguridad.

El patrullero Isla Pinto efectúa actividades de verificación y control del tráfico marítimoEstado Mayor de la Defensa

Además del control del tráfico, el Isla Pinto supervisa la actividad pesquera en su área de operaciones. Esta función resulta especialmente relevante en aguas próximas a la costa, donde la vigilancia contribuye a garantizar el cumplimiento de la legislación pesquera, prevenir actividades ilegales y proteger los recursos marinos. La actuación del patrullero se enmarca en una labor de apoyo a otras instituciones del Estado con competencias en el ámbito marítimo.

El despliegue del Isla Pinto se integra en las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) de las Fuerzas Armadas. El buque opera encuadrado en el Mando Operativo Marítimo (MOM) y bajo el control operativo del Comandante del Mando de Operaciones (CMOPS), estructura encargada de la conducción de este tipo de misiones en tiempo de paz.

Uno de los aspectos destacados de la misión es la coordinación permanente con la Guardia Civil de Melilla. Esta cooperación interinstitucional permite compartir información, mejorar la conciencia situacional marítima y optimizar la respuesta ante cualquier incidente que pueda producirse en aguas territoriales. La colaboración entre la Armada y la Guardia Civil es habitual en este tipo de operaciones y se considera un elemento esencial para reforzar la seguridad marítima de forma integral.

El patrullero mantiene enlaces continuos con los centros de coordinación en tierra, lo que facilita una actuación rápida y eficaz ante situaciones como emergencias marítimas, actividades irregulares o necesidades de apoyo a otras autoridades civiles. Esta integración de capacidades es uno de los pilares de las OPVD, concebidas como operaciones flexibles y adaptadas a las características de cada zona de interés.

Adiestramiento previo

Antes de iniciar su actual despliegue, el Isla Pinto y su dotación completaron un periodo de adiestramiento e inspección de capacidades en la bahía de Cádiz. Este proceso se desarrolló bajo el mando del comandante de las Unidades de Acción Marítima de Cádiz y tuvo como finalidad verificar el grado de alistamiento del buque y la preparación de su personal para afrontar con garantías las misiones asignadas.

Una vez en la zona de operaciones, el patrullero continúa con su programa de adiestramiento en aguas territoriales de Melilla. Estas actividades permiten mantener un elevado nivel de operatividad durante todo el ciclo operativo y asegurar que la dotación se encuentra preparada para responder ante escenarios diversos. El adiestramiento se centra en ejercicios de control de la plataforma, Seguridad Interior, Force Protection y conocimiento del entorno marítimo, considerados esenciales para el cumplimiento eficaz de las misiones de vigilancia y presencia naval.

El Isla Pinto es un Patrullero de Vigilancia de Zona diseñado para misiones de control marítimo, presencia naval y apoyo a la acción del Estado en la mar. Cuenta con una planta propulsora formada por dos motores MTU de 1.380 caballos de potencia cada uno, que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 32 nudos. Esta capacidad de maniobra resulta fundamental para la vigilancia de amplias áreas marítimas y para la rápida respuesta ante incidencias.

El buque dispone además de un generador auxiliar con dos motores diésel, armamento portátil de hasta 12,7 mm, un sistema optrónico FLIR para la vigilancia y observación tanto diurna como nocturna, dos radares de navegación y una embarcación tipo RHIB. Este conjunto de medios permite al patrullero desarrollar sus misiones con autonomía y eficacia, incluso en condiciones meteorológicas adversas o durante operaciones prolongadas.

La rutina diaria del Isla Pinto se organiza en torno a vigilancias continuas en el puente de mando, la cámara de máquinas y la cubierta. Estas guardias garantizan el control permanente del buque, la seguridad de la navegación y el correcto funcionamiento de todos los sistemas. La coordinación entre las distintas áreas de la dotación es clave para mantener la operatividad durante las largas jornadas en la mar.

El comandante del patrullero, el teniente de navío Daniel González-Aller Joly, ha subrayado el alto grado de compromiso y profesionalidad de la dotación, así como el nivel de adiestramiento alcanzado. Según ha señalado, la misión supone «un orgullo» para la tripulación al contribuir a garantizar la seguridad en aguas de interés alejadas de la península, una tarea que considera fundamental dentro de las responsabilidades de la Armada.