La ministra de Defensa, Margarita Robles, saluda al jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general del Aire Francisco Braco Carbó en la base de Los Llanos (Albacete)
Ejército del Aire y del Espacio El significado que esconde la cazadora militar de la ministra de Defensa
El pasado miércoles el Rey Felipe VI inauguró en Los Llanos (Albacete) las Jornadas de Demostración Tecnológica BACSI (Base Aérea Conectada, Sostenible e Inteligente) del Ejército del Aire y del Espacio. Se trata de un importante evento que expone soluciones tecnológicas emergentes para el proyecto de la base aérea del futuro. Entre ellas destacan las redes 5G, satélite o wifi; uso de combustibles de aviación y tecnologías de hidrógeno aplicadas a la operación aérea; neurotecnología; seguridad y ciberdefensa, tecnologías de ciberseguridad aeroespacial y sistemas para neutralizar amenazas de drones; digitalización, automatización de procesos y mantenimiento predictivo de aeronaves; mantenimiento e impresión de repuestos in situ bajo gestión ambiental e infraestructuras inteligentes para optimizar las bases aéreas.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, acompañó al Rey durante el evento y lució una cazadora militar que esconde un simbólico significado. Por una parte, es un tributo a los aviadores en general; por otra, es un homenaje a la patrulla ASPA, que representa la pericia de los pilotos de helicóptero del Ejército del Aire y del Espacio. Con sede en el Ala 78 (Armilla), es la patrulla que lleva los colores de España al cielo.
El Rey Felipe VI y la ministra de Defensa, Margarita Robles, inauguraron en Los Llanos (Albacete) las Jornadas de Demostración Tecnológica BACSI (Base Aérea Conectada, Sostenible e Inteligente)
Más allá de su componente espectacular, la Patrulla Aspa cumple una función clave de comunicación institucional, acercando a la sociedad el trabajo diario de las Fuerzas Armadas y mostrando su nivel de preparación. Cada exhibición refleja no solo la destreza de sus pilotos, sino también el alto grado de exigencia técnica, disciplina y coordinación que caracteriza al Ejército del Aire y del Espacio. En definitiva, la cazadora que vistió la ministra proyecta esa combinación única de formación, operatividad y proyección exterior.
Exhibiciones aéreas de alta precisión
La Patrulla Aspa combina exhibición aérea y formación operativa en una singular doble misión: mostrar la capacidad de las Fuerzas Armadas y formar a los futuros pilotos de helicóptero en España. La Patrulla Aspa representa al Ejército del Aire y del Espacio tanto en territorio nacional como en eventos internacionales, proyectando la imagen de las Fuerzas Armadas a través de exhibiciones aéreas de alta precisión.
Con sede en la Base Aérea de Armilla, en Granada, la unidad está integrada en el Ala 78, considerada el núcleo del vuelo vertical militar en España. Esta ala tiene un papel estratégico clave, ya que actúa como Escuela Militar de Helicópteros, donde se forman los pilotos de helicóptero de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.
Desde su primera exhibición en mayo de 2004, la patrulla ha desarrollado una intensa actividad demostrativa, consolidándose como una de las pocas unidades acrobáticas del mundo que opera exclusivamente con helicópteros.
Eurocopter EC-120 ‘Colibrí’
La formación está compuesta por cinco helicópteros Eurocopter EC-120 ‘Colibrí’ (denominación militar HE-25), una plataforma diseñada para combinar enseñanza, versatilidad operativa y maniobras acrobáticas.
Helicóptero Eurocopter EC-120 ‘Colibrí’ (denominación militar HE-25)
Este modelo, introducido en servicio en el año 2000, destaca por su capacidad para ejecutar maniobras complejas con un alto grado de control y estabilidad. Su diseño incorpora tecnologías avanzadas de la industria aeronáutica europea, desarrolladas por Airbus Helicopters.
Entre sus características más relevantes se encuentran su bajo nivel sonoro —situado por debajo de los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)—, su aviónica digital y su elevada eficiencia operativa.
El EC-120 está impulsado por un motor de turbina Turbomeca Arrius 2F, capaz de desarrollar más de 500 caballos de potencia, lo que le permite mantener una excelente relación entre potencia y peso, fundamental para el vuelo acrobático.
Su rotor principal de tres palas incorpora tecnología Spheriflex, que reduce el mantenimiento y mejora la respuesta en vuelo, mientras que el sistema Fenestron —un rotor de cola carenado— incrementa la seguridad y reduce el ruido, además de aportar mayor control en maniobras exigentes.
A ello se suma el sistema VEMD (Vehicle and Engine Multifunction Display), que centraliza la información de motor y sistemas, disminuyendo la carga de trabajo del piloto y mejorando la seguridad en vuelo.
Interior de la cabina del helicóptero Eurocopter EC-120 ‘Colibrí’
La cabina, con visibilidad panorámica de hasta 180 grados, facilita el contacto visual constante entre aeronaves, un elemento esencial para las formaciones cerradas que caracterizan a la patrulla.
Uno de los rasgos más distintivos de la Patrulla Aspa es la doble función de sus tripulaciones. Cada helicóptero está pilotado por dos oficiales que, además de participar en las exhibiciones acrobáticas, ejercen como instructores en la Escuela Militar de Helicópteros.
Esta dualidad convierte a la unidad en un referente dentro de la aviación militar, al integrar en una misma estructura la formación de pilotos y la representación institucional del Ejército del Aire y del Espacio.
El trabajo de los pilotos se apoya en un equipo esencial de personal de mantenimiento y apoyo, cuya labor garantiza la operatividad y seguridad de cada vuelo.
Reto técnico
La creación de la Patrulla Aspa se remonta a septiembre de 2003, cuando, bajo el impulso del entonces jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), general del aire Eduardo González-Gallarza, se dio luz verde a la iniciativa de un grupo de pilotos del Ala 78.
El proyecto suponía un reto técnico significativo: coordinar cinco helicópteros en vuelo acrobático, una disciplina mucho más compleja que la aviación de ala fija debido a las características aerodinámicas del vuelo vertical.
Desde entonces, la patrulla ha evolucionado hasta convertirse en un símbolo de precisión, coordinación y profesionalidad dentro de las Fuerzas Armadas españolas.