Airbus desarrolla el sistema español de entrenamiento de pilotos de combateKindelán

Ejército del Aire y del Espacio  El relevo supersónico del F-5 en España: Airbus impulsa el Saeta II

La compañía Airbus, en colaboración con la compañía turca Turkish Aerospace, ha presentado una propuesta integral para dotar al Ejército del Aire y del Espacio de un nuevo sistema avanzado de entrenamiento de combate. El proyecto, denominado SAETA II, busca sustituir a la envejecida flota de Northrop F-5, actualmente clave en la formación de pilotos de caza en España.

La iniciativa no se limita a la adquisición de aeronaves, sino que plantea un sistema completo que abarca desde el avión hasta el entrenamiento en tierra y el sostenimiento logístico, con un fuerte énfasis en la soberanía industrial y operativa nacional.

El Ejército del Aire y del Espacio lleva años identificando la necesidad de reemplazar sus F-5, aeronaves que, pese a haber sido modernizadas, acusan el paso del tiempo. Estos aparatos cumplen una función esencial en la fase avanzada del adiestramiento, donde los pilotos dan el salto hacia cazas de primera línea como el Eurofighter Typhoon o el F-18 Hornet.

Airbus desarrolla el sistema español de entrenamiento de pilotos de combateKindelán

Airbus desarrolla el sistema español de entrenamiento de pilotos de combateKindelán

El programa SAETA II nace precisamente para cubrir ese vacío, y capaz de replicar las exigencias del combate aéreo moderno y facilitar la transición hacia sistemas de quinta generación y entornos digitales complejos.

Un avión supersónico con configuración española

El núcleo del programa se basa en la evolución del entrenador turco Hürjet, desarrollado por Turkish Aerospace, que será adaptado a los requisitos específicos españoles bajo la denominación SAETA II. Airbus asumirá el liderazgo en el desarrollo, la nacionalización y la certificación del sistema.

El nuevo avión contará con prestaciones avanzadas: velocidad supersónica, cabina digital de última generación y configuración biplaza en tándem. Estas características permitirán simular con mayor fidelidad escenarios de combate contemporáneos, incluyendo operaciones en red y guerra electrónica.

Caza de entrenamiento Hürjet de fabricación turcaEjército del Aire y del Espacio

Además, el diseño incorpora capacidades polivalentes, lo que abre la puerta a su empleo como avión de combate ligero en misiones como reconocimiento armado o apoyo táctico, ampliando su valor operativo más allá del entrenamiento. Uno de los aspectos diferenciales del programa es su enfoque integral. Airbus no solo desarrollará la aeronave, sino también todo el ecosistema de formación asociado.

Esto incluye un sistema avanzado de entrenamiento en tierra, con simuladores de alta fidelidad y herramientas de análisis posterior a las misiones. Este entorno permitirá recrear ejercicios de alta intensidad y escenarios complejos sin necesidad de recurrir constantemente al vuelo real, optimizando costes y aumentando la seguridad.

En paralelo, la compañía liderará el rediseño del centro de entrenamiento de la Escuela de Caza y Ataque en la Base Aérea de Talavera la Real, que se convertirá en el núcleo del nuevo sistema formativo.

Sostenimiento y control nacional

Otro de los pilares del programa es el soporte en servicio (ISS), que Airbus gestionará íntegramente desde España. Este enfoque garantiza altos niveles de disponibilidad de la flota y, al mismo tiempo, refuerza la autonomía estratégica en áreas clave como el mantenimiento, la logística y las futuras modernizaciones.

El control nacional del ciclo de vida del sistema es uno de los argumentos centrales de la propuesta, alineado con las prioridades del Ministerio de Defensa en materia de soberanía tecnológica e industrial.

Pilotos para el combate digital

El SAETA II está concebido para preparar a los pilotos españoles para un entorno operativo cada vez más digitalizado, donde la integración de sensores, datos y sistemas en red resulta determinante. La combinación de una plataforma aérea avanzada con un sistema de entrenamiento en tierra plenamente integrado permitirá acortar la brecha entre la formación y el empleo real en unidades de combate.