Vamtac ST5 4x4 de UrovesaUrovesa

Industria de defensa  Navantia y Urovesa sellan el contrato clave del nuevo vehículo táctico del Ejército: «ver sin ser visto»

La compañía gallega Urovesa y la empresa pública Navantia han formalizado el contrato para integrar 100 sistemas SERT (Sistema de Exploración y Reconocimiento Terrestre) en la Fase II del programa VERT (Vehículo de Exploración y Reconocimiento Terrestre) del Ejército de Tierra, un proyecto impulsado por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM).

El programa se basa en la plataforma táctica Vamtac ST5 4x4 de Urovesa, equipada con el sistema SERT desarrollado por Navantia. Este sistema incorpora un pedestal optrónico instalado sobre un mástil desplegable, diseñado para realizar tareas de observación y reconocimiento a distancia con una menor exposición del vehículo y de la tripulación.

Los presidentes de Urovesa, Justo Sierra (izquierda de la imagen), y de Navantia, Ricardo Domínguez, en el acto de la firma del acuerdo de integración de los SERT en el futuro vehículo VERT para el Ejército de TierraUrovesa / Navantia

La primera fase del programa, firmada en 2014, permitió la entrega de 16 vehículos al Ejército de Tierra. Tras los resultados obtenidos durante estos años, la nueva etapa contempla la fabricación y entrega de otros 100 vehículos entre 2026 y 2030, incorporando mejoras tecnológicas y avances en integración de sensores, digitalización y comunicaciones.

El VERT está destinado principalmente a los Grupos de Caballería del Ejército de Tierra, donde desempeñará misiones de reconocimiento de combate, exploración en profundidad y seguridad táctica. Su función será proporcionar información sobre movimientos enemigos y situación del terreno manteniendo una elevada movilidad y capacidad de supervivencia.

Movilidad táctica

Uno de los conceptos clave del programa es la capacidad de «ver sin ser visto». Para ello, el vehículo combina movilidad táctica, sensores optrónicos de largo alcance y sistemas avanzados de transmisión de información. Además, su arquitectura modular permitirá adaptar la plataforma a diferentes configuraciones y misiones futuras.

Urovesa aporta al proyecto su experiencia en vehículos tácticos militares, especialmente en movilidad, protección y sostenimiento logístico, mientras que Navantia traslada al entorno terrestre capacidades desarrolladas en programas navales relacionados con sistemas de misión, integración de sensores y gestión de combate.

Las compañías destacan que esta segunda fase servirá para seguir desarrollando tecnologías asociadas a sensores de nueva generación, comunicaciones seguras, interoperabilidad y explotación de datos en tiempo real. El objetivo es mejorar tanto la eficacia operativa como la protección de las tripulaciones en escenarios de alta complejidad.

El programa también tiene una importante dimensión industrial. Según las empresas, el VERT puede convertirse en una plataforma exportable gracias a su diseño flexible y modular, orientado a países interesados en modernizar sus capacidades de exploración terrestre. Además, el contrato contribuirá a generar actividad industrial y empleo en comunidades como Galicia y Andalucía.

El Ejército de Tierra continúa así avanzando en la modernización de sus capacidades de reconocimiento táctico con una plataforma concebida para operar en escenarios cada vez más digitalizados y exigentes, donde la obtención rápida de información y la supervivencia de las unidades resultan determinantes.