El estado de la industria, a debate: «Hemos perdido la oportunidad, la prioridad política en la defensa es cero»
IV Jornada de Defensa El Debate
El estado de la industria, a debate: «Hemos perdido la oportunidad, la prioridad política en la defensa es cero»
Esta tercera y última mesa de la IV Jornada de Defensa El Debate ha incidido en las ideas para el desarrollo de la industria de defensa
Garantizar la autonomía estratégica, impulsar la innovación tecnológica como la Inteligencia Artificial y lograr una mayor integración europea. Estos son unos –pero no los únicos– de los objetivos a futuro para el desarrollo de la industria de defensa, siendo esencial la colaboración público-privada y el rol del sector como motor económico.
En este contexto, la tercera y última mesa de la IV Jornada de Defensa El Debate ha incidido en esta tesitura de la mano del Coronel (R) Carlos Calvo González-Regueral, encargado de moderar este debate. Junto a él, Antonio Fonfría Mesa, Profesor de Economía Aplicada en la UCM; Antonio Sánchez Soliño, Catedrático de Economía de la Universidad Politécnica y José Balibrea Iniesta, Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, se han encargado de dar voz a la realidad económica que vive actualmente el sector de la Defensa en España.
En primera instancia, Calvo González-Regueral, ha detallado que en el contexto actual las medianas y pequeñas empresas son una de las claves dentro del tejido empresarial «las grandes no podrán responder».
Coronel (R) Carlos Calvo González-Regueral
«Es importante actuar sobre la reforma de procedimientos mas cotidianos que nos afectan mucho», detalla.
Posteriormente ha tomado la palabra el profesor Antonio Fonfría Mesa, que ha sido especialmente crítico con la situación que vive el sector debido a la falta de financiación real. En primer lugar, el experto ha señalado que nos encontramos en un contexto «con más problemas que soluciones» como consecuencia de los escasos presupuestos que tiene el ámbito de la defensa.
Antonio Fonfría Mesa, Profesor de Economía Aplicada en la UCM
«Los presupuestos son escasos, la prioridad política en defensa es entre cero y nada. Hemos querido estar en el top y no hemos tenido en cuenta dos criterios en términos presupuestarios: cuál es el coste de oportunidad de las inversiones y la relación coste-beneficio de invertir en defensa», apuntaba Fonfría Mesa.
El economista ha hecho referencia a los acuerdos de Gales en el año 2014 para detallar su hipótesis. Los Acuerdos de Cardiff, adoptados en la Cumbre de la OTAN de aquel año, son un pacto histórico por el que los países miembros se comprometieron a frenar los recortes militares. El compromiso central exigía que los aliados aumentaran su gasto en Defensa hasta alcanzar el 2 % de su Producto Interior Bruto (PIB) en el plazo de una década.
Sin embargo, en palabras de Fonfría Mesa, en diez años «no hemos hecho nada»: «Hemos perdido la oportunidad de incrementar el presupuesto. Una vez analicemos los riesgos-amenazas, después de todo esto hablamos de dinero, cómo lo adquirimos... De todo eso no hemos hecho nada, lo hemos hecho muy deprisa desde el año pasado. Estamos empezando la casa por el tejado».
En líneas generales, Fonfría señala que únicamente unos presupuestos previsibles, a largo plazo y con una menor simplificación burocrática sería clave.
Antonio Sánchez Soliño, Catedrático de Economía de la Universidad Politécnica
Por su parte, Antonio Sánchez Soliño, Catedrático de Economía de la Universidad Politécnica, ha sido más claro, destacando que se «conformaría con que hubiera Presupuestos»: «Ya sería un avance».
Asimismo, ha puesto de manifiesto la necesidad de retomar el Libro Blanco sobre la defensa europea, con el objetivo de definir «los recursos financieros posibles para las nuevas necesidades de Defensa».
De izquierda a derecha: Antonio Fonfría, Antonio Sánchez, Coronel (R) Carlos Calvo González-Regueral y José Balibrea
Finalmente, José Balibrea Iniesta, Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, ha apuntado que España necesita una mayor autonomía estratégica, aunque sin aislarse del todo con Europa.
«España tiene que apostar por poder construir las capacidades estratégicas propias. Eso lleva décadas, pero hay que empezar a hacerlo. Implica crear una cadena de valor que comienza con la necesidad operativa de las Fuerzas armadas. No basta con poder tener sistemas defensivos, hay que poder sostenerlos sin depender de terceros países. Hay que fortalecer la base industrial y tecnológica de la defensa», ha concluido.