Eel Ministerio de Defensa español adquirió 16 aviones Airbus C295 en configuración de patrulla marítima (MPA) y de vigilancia marítima (MSA/VIGMA)Kindelán

Fuerzas Armadas  C-295 MPA: el nuevo avión de patrulla marítima con torpedos ligeros capaz de localizar submarinos

El pasado mes de mayo, la producción del primer Airbus C295 Maritime Patrol Aircraft (MPA) para el Ejército del Aire y del Espacio español vivió un hito clave en el proceso industrial en la Línea de Ensamblaje Final (FAL) en Sevilla: se completó el primer encendido. El C295 MPA, en configuración de patrulla marítima, estará equipado para llevar a cabo misiones de guerra antisubmarina y antisuperficie, mando y control (C2), y de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). También será capaz de transportar armamentos como torpedos y otros sistemas de armas.

Unas semanas más tarde, el pasado 24 de junio, el Ministerio de Defensa y la división de espacio y defensa de Airbus formalizaron la recepción del primer avión C295 en configuración de búsqueda y rescate (SAR) para el Ejército del Aire y del Espacio. La entrega tuvo lugar dos años y medio después de la firma del contrato, en diciembre de 2023.

Así es el Airbus C295Kindelán

Así es el Airbus C295Kindelán

Este avión forma parte del programa impulsado por el Ministerio de Defensa para recuperar la capacidad de Patrulla Marítima y Guerra Antisubmarina de España. En diciembre de 2023, España adquirió un primer lote de 16 C295 en configuraciones de búsqueda y rescate (SAR) y patrulla marítima (MPA), al que sumó un segundo pedido de 18 aviones en configuración de transporte en diciembre de 2025. Con la incorporación de estas 34 nuevas aeronaves, que se unirán a los C295 de transporte que ya están en servicio, el Ejército del Aire y del Espacio pasará a operar una flota global de 46 C295, «maximizando las sinergias operativas y la comunalidad logística».

El C-295 es uno de los aviones tácticos más versátiles desarrollados por Airbus y se ha consolidado como una de las plataformas de referencia para misiones de transporte, vigilancia y patrulla marítima. Diseñado para operar tanto desde bases aéreas convencionales como desde pistas cortas o poco preparadas, combina una elevada autonomía, una notable capacidad de carga y unos costes de operación reducidos, lo que ha favorecido su adopción por fuerzas aéreas y organismos gubernamentales de numerosos países.

Su diseño bimotor turbohélice le permite transportar personal, carga, vehículos ligeros o realizar evacuaciones médicas, pero la verdadera fortaleza del C-295 reside en la facilidad con la que puede adaptarse a diferentes perfiles de misión. Sobre esta plataforma Airbus ha desarrollado variantes especializadas para vigilancia marítima, guerra antisubmarina, inteligencia electrónica, búsqueda y rescate, control de fronteras, lucha contra el narcotráfico y apoyo a operaciones de seguridad nacional.

La versión de Patrulla Marítima (MPA) incorpora un avanzado sistema de misión que integra un radar multimodo de vigilancia con cobertura de 360 grados, sensores electroópticos e infrarrojos, sistema de identificación automática de buques (AIS), equipos de guerra electrónica (ESM/ELINT), inteligencia de comunicaciones (COMINT) y un detector de anomalías magnéticas (MAD), capaz de localizar submarinos mediante las alteraciones que producen en el campo magnético terrestre. Estas capacidades se complementan con un sistema acústico para el empleo de sonoboyas activas, pasivas y multiestáticas, permitiendo detectar, seguir y clasificar contactos submarinos con gran precisión.

El cerebro de sensores de la nave

Toda la información generada por los sensores es gestionada por el Fully Integrated Tactical System (FITS), el sistema táctico desarrollado por Airbus que actúa como el cerebro de la aeronave. Este sistema integra en tiempo real todos los sensores, las comunicaciones, la navegación y la gestión del armamento, proporcionando a la tripulación una imagen táctica completa y reduciendo significativamente la carga de trabajo de los operadores. Su arquitectura abierta facilita además la incorporación de nuevos sensores y capacidades conforme evolucionan las necesidades operativas.

El C-295 MPA también dispone de capacidad ofensiva para ejecutar misiones de guerra antisubmarina y antisuperficie. Puede transportar torpedos ligeros, misiles antibuque y cargas de profundidad en sus puntos de anclaje bajo las alas, convirtiéndose en una plataforma capaz no solo de localizar amenazas, sino también de neutralizarlas. Gracias a una autonomía superior a las diez horas, puede mantener una vigilancia persistente sobre amplias zonas marítimas, una característica especialmente valiosa para la protección de las aguas territoriales, las rutas comerciales o las infraestructuras críticas situadas en el mar.

España ha encargado a Airbus 18 aviones de transporte C295Airbus

Además de sus capacidades de combate, el C-295 puede actuar como un nodo de mando, control y comunicaciones, compartiendo información en tiempo real con buques, aeronaves y centros de operaciones mediante enlaces tácticos como Link 11 o Link 16 y sistemas de comunicaciones vía satélite. Esta conectividad le permite integrarse plenamente en operaciones conjuntas y multinacionales, incrementando el conocimiento de la situación y facilitando la coordinación entre distintas fuerzas.

La plataforma también ha sido diseñada para operar en escenarios de alta amenaza. Puede incorporar sistemas de autoprotección como receptores de alerta radar y láser, detectores de aproximación de misiles, contramedidas infrarrojas, blindaje para la cabina y compatibilidad con gafas de visión nocturna, lo que amplía considerablemente su capacidad de supervivencia durante operaciones en entornos hostiles.

Una de las claves de este avión es la capacidad de asumir numerosos tipos de misiones diferentes

Junto a la versión MPA, Airbus ofrece la variante Maritime Surveillance Aircraft (MSA), orientada principalmente a misiones de vigilancia marítima, control pesquero, lucha contra el tráfico ilícito, búsqueda y rescate o protección medioambiental. Esta configuración mantiene gran parte de los sensores de vigilancia, pero prescinde del equipamiento específico para la guerra antisubmarina, lo que permite aumentar la flexibilidad de la cabina e incluso incorporar un sistema de misión paletizado que puede desmontarse rápidamente para transformar el avión en un transporte táctico convencional.

Con un peso máximo al despegue de 23,2 toneladas, una carga útil de hasta nueve toneladas, una velocidad máxima cercana a los 480 km/h y un alcance ferry de aproximadamente 5.750 kilómetros, el C-295 combina prestaciones operativas con un mantenimiento relativamente sencillo y una elevada disponibilidad.