El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general de ejército Amador Enseñat y Berea, y la embajadora de Bosnia y Herzegovina Vesna Andree Zaimović, presiden la inauguración del monolito que fallecieron en acto de servicio en aquellas operaciones
Ejército de Tierra El Jefe de Estado Mayor del Ejército inaugura el monolito conmemorativo de los caídos en Bosnia y Herzegovina
El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general de ejército Amador Enseñat y Berea, ha inaugurado este 16 de septiembre un monolito conmemorativo dedicado a los hombres y mujeres, militares y civiles, que fallecieron en acto de servicio durante las operaciones españolas en Bosnia y Herzegovina. El acto ha contado con la presencia de la embajadora de Bosnia y Herzegovina en España, Vesna Andree Zaimović. El monolito rinde homenaje de manera particular a los 23 militares españoles y un intérprete local que perdieron la vida durante el cumplimiento de su deber. La ceremonia ha servido también para reconocer al conjunto del personal que participó en aquellas misiones y a sus familias.
El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra ha inaugurado el monolito conmemorativo de los caídos en las misiones de Bosnia y Herzegovina
Uno de los momentos más emotivos se produjo durante la lectura de los nombres de los fallecidos. A medida que se pronunciaba cada nombre, se depositaba una flor ante el monolito. El homenaje incluyó además el toque de oración, una descarga de fusilería, un responso y la interpretación de los himnos nacionales de Bosnia y Herzegovina y España. La ceremonia ha puesto de relieve el coste humano de las operaciones internacionales desarrolladas por España en Bosnia y Herzegovina, pero también la importancia que tuvieron aquellos despliegues para la evolución del Ejército de Tierra.
De un Ejército territorial a una fuerza capaz de proyectarse
Durante su intervención, el general Enseñat ha destacado precisamente la trascendencia que tuvo la experiencia de Bosnia y Herzegovina para el Ejército de Tierra. Aquellas operaciones contribuyeron a transformar una institución que hasta entonces tenía un carácter fundamentalmente territorial en un Ejército preparado para ser proyectado allí donde fuese necesario. El JEME ha definido esa transformación en torno a la disponibilidad y a la capacidad de actuar como un instrumento eficaz y comprometido con los aliados. La experiencia acumulada en Bosnia permitió al Ejército integrarse en organizaciones internacionales y operar junto a fuerzas de otros países en escenarios alejados del territorio nacional.
La Embajadora de Bosnia y Herzegovina en España Vesna Andree Zaimović preside la inauguración del monolito
Las operaciones internacionales representaron así una oportunidad para profundizar en la integración con Naciones Unidas, la OTAN y la Unión Europea. El Ejército de Tierra considera que esa integración constituyó una de sus contribuciones más relevantes a la paz y la estabilidad en Europa. La participación española estuvo vinculada además al compromiso con la paz, la legalidad internacional y la defensa de la dignidad humana, principios que el Ejército ha situado como parte esencial de su actuación en las misiones internacionales.
La dimensión humana de los militares españoles
El acto también ha servido para recordar una característica de la presencia española en Bosnia que va más allá de las capacidades militares desplegadas: la relación establecida con la población local. Durante la ceremonia se ha destacado el esfuerzo realizado por el personal del Ejército de Tierra y el contacto mantenido con las comunidades a las que prestaba servicio. Esa relación estuvo marcada, según el Ejército, por el respeto, la empatía y la sensibilidad hacia la población. La institución militar ha subrayado que muchos ciudadanos de Bosnia y Herzegovina conservaron la imagen de los militares españoles como hombres y mujeres accesibles, equilibrados y profundamente comprometidos con su suerte. Esta dimensión humana acompañó a la actividad militar desarrollada durante las operaciones y contribuyó a configurar la percepción de los contingentes españoles entre la población local.
El monolito rinde homenaje a los veintitrés militares y un intérprete local que perdieron su vida en el cumplimiento de su deber
La inauguración del monolito ha permitido recuperar precisamente esa memoria colectiva. No se trata únicamente de recordar a quienes fallecieron, sino también de reconocer el esfuerzo de quienes participaron en las operaciones y la huella que dejó aquella presencia española en Bosnia y Herzegovina.
Más de 46.000 españoles participaron en aquel esfuerzo
El reconocimiento realizado por el JEME se ha extendido a una cifra mucho más amplia que la de los fallecidos. Enseñat ha reconocido a más de 46.000 españoles, tanto militares como civiles, que participaron en el esfuerzo desarrollado durante las misiones en Bosnia y Herzegovina. El general también ha incluido expresamente a las familias. Su apoyo, ha señalado, hizo posible aquel esfuerzo colectivo y constituyó un elemento fundamental aunque permaneciera alejado del foco público de las operaciones.
El momento mas emotivo del acto fue cuando a la lectura del nombre de cada uno de los caídos, se depositaba una flor en el monolito
La experiencia española en Bosnia no pertenece únicamente al pasado. El Ejército de Tierra mantiene actualmente presencia en el país dentro de la Operación Althea de la Unión Europea, cuyo Cuartel General se encuentra en Sarajevo. La continuidad de esta presencia permite vincular las primeras operaciones internacionales desarrolladas en Bosnia con la actual participación española en estructuras multinacionales.