La recreación muestra los sistemas lanzamisiles Himars y Puls, adquiridos por Marruecos, con alcance a buena parte de Andalucía
Fuerzas Armadas Marruecos acaricia ya la llegada de los nuevos Himars, misiles capaces de alcanzar España
La adquisición de los sistemas de artillería HIMARS estadounidenses por parte de Marruecos comenzará a materializarse en el primer semestre de 2027, con un programa que se prolongará hasta diciembre de 2028. De hecho, los primeros diez lanzadores ya figuran en la programación estadounidense para el ejercicio fiscal 2027. Los nuevos misiles reforzarán las capacidades de ataque de las Fuerzas Armadas marroquíes y añade un nuevo elemento a tener en cuenta en el equilibrio militar del norte de África. Los lanzacohetes emplean municiones con alcances de hasta 305 kilómetros, una distancia que sitúa parte del territorio español dentro de su radio teórico desde determinadas posiciones en Marruecos.
Rabat tiene aprobada por Estados Unidos la adquisición de 18 lanzadores del sistema M142 HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System) y de 112 misiles tierra-tierra de tres modelos diferentes. El desarrollo de este programa se enmarca en la creciente relación militar entre Washington y Rabat. Marruecos es el mayor comprador de material militar estadounidense de África y mantiene operaciones de adquisición que abarcan desde sistemas de artillería de largo alcance hasta cazas, helicópteros de ataque, bombas guiadas y vehículos blindados.
Sistema de misiles HIMARS proporcionado por EE.UU. a Ucrania en el último paquete de ayuda militar
La combinación de movilidad, precisión y alcance de los HIMARS constituye uno de los aspectos más relevantes de la compra. Su incorporación permitirá a Marruecos disponer de una nueva capacidad de fuego terrestre de largo alcance, aunque su eficacia real dependerá también de las municiones finalmente suministradas, los sistemas de adquisición de objetivos, el entrenamiento de las unidades y la integración con el resto de sus capacidades militares.
La operación fue autorizada por el Departamento de Estado estadounidense en abril de 2023, con un coste estimado de 524,2 millones de dólares. La Agencia de Cooperación en Seguridad de Defensa (DSCA) notificó entonces al Congreso una posible venta que incluía los 18 lanzadores M142, 40 misiles tácticos ATACMS, 36 cohetes guiados GMLRS unitarios y otros 36 con cabeza de guerra alternativa, además de vehículos, equipos de comunicaciones y sistemas de dirección de tiro.
El alcance máximo depende de la munición empleada. Los ATACMS pueden llegar aproximadamente a los 300 kilómetros, mientras que los cohetes GMLRS tienen un alcance sensiblemente menor. Por ello, no debe atribuirse a todos los proyectiles del sistema la distancia máxima de 305 kilómetros.
La diferencia es importante para evaluar las implicaciones de esta compra para España. El alcance máximo de los ATACMS permite considerar que determinadas zonas del territorio español podrían quedar dentro del radio teórico de acción desde algunas posiciones marroquíes. No significa, sin embargo, que todo el territorio peninsular esté al alcance ni que exista una amenaza concreta de empleo contra España. La distancia efectiva dependerá de la ubicación de los lanzadores y de la munición disponible.
Los sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad del ejército de EE. UU. (HIMARS) han proporcionado una capacidad de ataque profundo en el combate contra el régimen iraní
El paquete aprobado por Washington contempla 40 de los citados misiles tácticos M57 ATACMS, que proporcionan el mayor alcance de las municiones incluidas en la operación, además de 72 cohetes GMLRS de dos variantes. También comprende equipos de dirección de tiro, vehículos, comunicaciones y apoyo logístico.
Un sistema diseñado para disparar y cambiar de posición
Una de las principales características del HIMARS es su movilidad. El sistema está instalado sobre un vehículo táctico de ruedas y puede desplegarse con rapidez, lanzar sus municiones y abandonar la posición para reducir la exposición al fuego de respuesta. Esta capacidad de desplazamiento, unida a la precisión de sus proyectiles guiados, lo convierte en una herramienta de artillería concebida para atacar objetivos a gran distancia.
La operación de los HIMARS forma parte de una relación de suministro de armamento mucho más amplia. Según la ficha de cooperación en seguridad del Departamento de Estado estadounidense, Estados Unidos mantiene 8.545 millones de dólares en operaciones activas de ventas militares de gobierno a gobierno con Marruecos mediante el programa FMS (Foreign Military Sales). La misma fuente identifica a Marruecos como el mayor comprador de equipo militar estadounidense de África.
Entre las adquisiciones más destacadas notificadas al Congreso figuran 25 cazas F-16C/D Block 72 y 36 helicópteros de ataque AH-64E Apache, además de los 18 lanzadores HIMARS. La relación incluye también bombas MK82-1, misiles aire-superficie AGM-154C JSOW, misiles antibuque Harpoon Block II, misiles aire-aire AIM-9X-2 Sidewinder y radares tácticos SENTINEL.
A ese inventario se añaden tres helicópteros CH-47D Chinook, lanzadores LAU-129A con misiles AGM-65D Maverick y un avión Gulfstream G-550, entre otros equipos. El conjunto refleja una modernización que abarca diferentes ámbitos: combate aéreo, ataque desde helicópteros, armamento guiado, vigilancia y comunicaciones.
La cooperación no se limita a las compras comerciales o a las ventas de material nuevo. Desde 2013, Marruecos ha recibido equipos por valor de 478 millones de dólares a través del programa estadounidense de artículos de defensa excedentes, conocido como EDA (Excess Defense Articles). Entre los equipos citados figuran 222 carros de combate M1A1 Abrams, dos aviones de transporte C-130H y 600 vehículos blindados de transporte de personal M113A3.
Las bombas planeadoras amplían las opciones de ataque
La modernización marroquí incluye asimismo armamento aéreo de largo alcance. Entre las ventas notificadas figura la adquisición de 40 armas AGM-154C JSOW, municiones planeadoras lanzadas desde aviones que pueden alcanzar distancias de hasta unos 120 kilómetros, según la configuración y las condiciones de empleo.
Este armamento complementa las capacidades de los F-16 y permite plantear ataques desde el aire sin que la aeronave tenga que situarse directamente sobre el objetivo. Su alcance y sus características son diferentes de los de los misiles tierra-tierra del HIMARS, por lo que ambas adquisiciones deben analizarse como capacidades distintas dentro del arsenal marroquí.
La incorporación de estas armas no implica por sí misma un cambio automático en la relación militar entre España y Marruecos. Sí introduce nuevas variables que deben considerarse al estudiar las capacidades de ataque del país vecino, especialmente por la combinación de plataformas aéreas, municiones guiadas y artillería de largo alcance.