El submarino S-81 sale del Arsenal de Cartagena para incorporarse al Grupo DédaloMinisterio de Defensa

Armada española  El submarino S-81 Isaac Peral se integra por primera vez en el grupo de combate Dédalo

El submarino Isaac Peral (S-81) de la Armada ha zarpado del Arsenal de Cartagena para incorporarse por primera vez al Grupo de Combate Expedicionario Dédalo 26-02 y participar posteriormente en la operación aliada de seguridad marítima Sea Guardian, dos misiones que la Armada acomete con el objetivo de la protección de los espacios marítimos de interés estratégico para España y sus aliados. El buque, al mando del capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, participará en tareas de patrulla, vigilancia y control del entorno marítimo. Antes de regresar a la península, tiene previstas escalas logísticas y operativas en el archipiélago canario y en Italia.

La dotación del submarino S-81 despide a familiares antes de partir del Arsenal de cartagenaArmada

El acto de despedida del submarino estuvo presidido por el comandante de la Flotilla de Submarinos de la Armada en Cartagena, el capitán de navío Alfonso Carrasco Santos, quien destacó la importancia de las misiones encomendadas al S-81 dentro de este doble marco operativo. La primera integración del Isaac Peral en el grupo expedicionario Dédalo sitúa al submarino español en un despliegue que presta especial atención al Atlántico, un espacio esencial para las rutas comerciales marítimas, las infraestructuras energéticas críticas y los cables submarinos de telecomunicaciones. La posterior participación en Sea Guardian ampliará su cometido al ámbito mediterráneo, en el marco de los esfuerzos aliados para combatir el terrorismo internacional y responder a amenazas compartidas.

El submarino S-80 es una plataforma oceánica de nueva generación, diseñada y construida íntegramente en España por Navantia. Entre sus principales características destaca el sistema de propulsión anaeróbica AIP BEST (Bio-Ethanol Stealth Technology), de tercera generación, que permite prolongar la permanencia bajo el agua sin necesidad de recurrir al aire exterior.

Esta tecnología utiliza un reformador de bioetanol para producir hidrógeno, que posteriormente reacciona con oxígeno en una pila de combustible para generar electricidad. El sistema permite extender la autonomía en inmersión hasta tres semanas, lo que reduce la necesidad de emerger o utilizar el snorkel y contribuye a disminuir las posibilidades de detección por parte de otros medios navales.

Elevado grado de automatización

El diseño del S-80 incorpora un elevado grado de automatización gracias al sistema de control de plataforma desarrollado por Navantia Sistemas. Esta tecnología permite operar el submarino con una dotación reducida de 32 marinos, además de disponer de ocho plazas para personal adicional embarcado.

En cuanto a sus prestaciones, el submarino puede superar los 19 nudos de velocidad en inmersión. Tiene aproximadamente 80 metros de eslora, siete metros de diámetro y un desplazamiento en inmersión de unas 3.000 toneladas.

Otra de sus capacidades más destacadas es el sistema de combate, desarrollado por Navantia Sistemas en colaboración con la empresa estadounidense Lockheed Martin. Este sistema permite integrar distintos sensores y armamento, y proporciona al submarino la capacidad de lanzar misiles tácticos de ataque a tierra, una prestación que, según la información facilitada por Navantia, lo distingue de otros submarinos convencionales de características similares de la OTAN y la Unión Europea.

Armamento del S-81Kindelán

Armamento del S-81Kindelán

Armamento del S-81Kindelán

Según informa navantia, el ICSC, el cerebro del sistema de combate, proporciona al conjunto de armas y sensores del Sistema de Combate la integración para el manejo óptimo de la información operativa y del centro de mando y control, permitiendo adquirir, evaluar y presentar toda la información necesaria para las acciones ofensivas, defensivas o de inteligencia que se desarrollen en cada momento, incluyendo el control de las armas y contramedidas a utilizar y sus dispositivos de lanzamiento.

El siguiente submarino de la serie, el S-82, Narciso Monturiol ha completado este mes con éxito el Hito de Seguridad HS10, correspondiente a su primera inmersión a máxima cota operativa, un paso relevante dentro del proceso de pruebas y validación del segundo submarino de la clase S-80. La consecución de este hito llega después de superar diferentes pruebas de seguridad destinadas a verificar el comportamiento del submarino durante su inmersión. El HS10 supone un importante avance en el programa S-80 y en la progresión del S-82 hacia su entrada en servicio.