Iron Beam es un sistema de armas láser de alta energía (HELWS) de 100 kW que desarrolla IsraelRafael

Defensa | Industria  El Ejército israelí acelera la defensa láser: Iron Beam llegará a sus helicópteros y carros de combate en 2027

¿Qué es Iron Beam y cómo funciona? Iron Beam es un sistema de armas láser de alta energía (HELWS) de 100 kW que desarrolla Israel a través de la empresa Rafael. Básicamente, es capaz de atacar y neutralizar de forma rápida y eficaz una amplia gama de amenazas, desde un alcance de cientos de metros hasta varios kilómetros. Tiene la capacidad de atacar a la velocidad de la luz, y dispone de un cargador ilimitado, con un coste por intercepción casi nulo, por lo que causa daños colaterales mínimos.

El Ejército israelí prevé integrar su sistema láser de alta potencia Iron Beam en helicópteros y carros de combate antes de 2027 y extender su uso a cazas y buques de guerra en torno a 2031. Así lo aseguró el jefe de la Dirección de Investigación y Desarrollo del Ministerio de Defensa de Israel, Daniel Gold, quien subrayó que esta tecnología ofrece una capacidad eficaz y de bajo coste para interceptar drones y cohetes de corto alcance.

Israel prevé integrar su sistema láser de alta potencia Iron Beam en helicópteros y carros de combate antes de 2027Rafael

El sistema se puede integrar con una gama de plataformas y puede convertirse en parte de cualquier sistema de defensa multicapa. Rafael trabaja en estrecha colaboración con el Ministerio de Defensa de Israel y sirve como Centro Nacional de Excelencia HEL y Laboratorio Nacional de Letalidad.

El objetivo a corto plazo es dotar de este sistema a helicópteros y carros de combate antes de 2027. En una fase posterior, el plan contempla su integración en aeronaves de combate y buques de la Armada israelí en torno a 2031, una vez se complete su adaptación técnica a plataformas aéreas y navales.

Iron Beam ha sido concebido como un complemento a los sistemas antimisiles ya operativos en Israel. A diferencia de los interceptores cinéticos, el láser actúa mediante la concentración de energía sobre el objetivo, lo que permite inutilizar drones o destruir cohetes en vuelo en cuestión de segundos. Uno de los principales atractivos del sistema, según las autoridades israelíes, es su bajo coste por disparo, limitado esencialmente al consumo eléctrico y al mantenimiento del equipo.

El sistema actualmente en servicio no está diseñado para interceptar misiles balísticos, una capacidad que sigue recayendo en otros escalones del escudo antimisil israelí. Gold reconoció que el Iron Beam, en su configuración actual, no puede hacer frente a este tipo de amenazas, aunque confirmó que el país trabaja en versiones de láser de mayor potencia que amplíen su espectro de actuación en el futuro.

Emisores láser

El despliegue previsto contempla la adquisición de un número elevado de sistemas, que serán distribuidos por el territorio israelí. Cada unidad consiste en dos emisores láser instalados sobre una estructura similar a un contenedor marítimo, lo que facilita su transporte y su despliegue en distintas ubicaciones estratégicas. Estas unidades ya han sido probadas en condiciones operativas reales, con resultados positivos en la interceptación de drones procedentes del sur del Líbano.

Con su entrada en servicio, el Iron Beam se suma al denominado «ecosistema» de defensa aérea de Israel, encabezado por la Cúpula de Hierro, responsable de interceptar cohetes de corto alcance con una elevada tasa de éxito. Este sistema se complementa con otras capas defensivas de mayor alcance, como el Arrow 2, diseñado para interceptar misiles dentro de la atmósfera a distancias de hasta 2.000 kilómetros, y el Arrow 3, orientado a la destrucción de misiles balísticos fuera de la atmósfera.

Infografía del funcionamiento de la Cúpula de Hierro de IsraelKindelán

Infografía del funcionamiento de la Cúpula de Hierro de IsraelKindelán

Israel trabaja además en el desarrollo de los sistemas Arrow 4 y Arrow 5, versiones mejoradas de los actuales Arrow 2 y Arrow 3, que se integrarán en el mismo entramado defensivo una vez entren en servicio. El objetivo es reforzar la capacidad de respuesta frente a amenazas cada vez más sofisticadas y diversificadas, desde drones y cohetes artesanales hasta misiles de largo alcance.

El responsable de investigación y desarrollo del Ministerio de Defensa destacó el rendimiento de estas defensas durante la denominada «guerra de los 12 días» con Irán del pasado verano. Durante ese episodio, Israel registró una tasa de interceptación del 86 % frente a los más de 550 misiles lanzados contra su territorio. En el caso de los vehículos aéreos no tripulados, la eficacia fue aún mayor, con una tasa del 99 % frente a más de 1.000 drones, de los cuales solo dos lograron eludir las defensas.

Gold subrayó que ese conflicto sirvió también como banco de pruebas para mejorar los sistemas existentes en tiempo real. Durante los combates, la Cúpula de Hierro fue modificada hasta en 30 ocasiones para adaptarse a la evolución de las amenazas. «Cada fallo se analiza y, si se puede corregir, se corrige», explicó, en referencia a un proceso continuo de aprendizaje y ajuste operativo.

En ese contexto, Israel recurrió igualmente a capacidades espaciales, con el empleo de satélites que captaron unas 12.000 imágenes del territorio iraní, cubriendo una superficie aproximada de diez millones de metros cuadrados. Estos datos contribuyeron a mejorar el conocimiento de la situación y la toma de decisiones durante las operaciones.

Preguntado por informaciones que apuntaban a un posible debilitamiento de las defensas israelíes tras ese conflicto, y a supuestas peticiones a Estados Unidos para evitar un ataque contra Irán, Gold negó que Israel carezca de capacidad defensiva. Sin entrar en detalles, aseguró que el país está preparado para hacer frente a eventuales amenazas y que la producción de nuevos sistemas de defensa se mantiene a un ritmo elevado.

Iron Beam se integra con una variedad de plataformas y sistemas de defensaRafael

El responsable israelí también destacó el papel creciente de la inteligencia artificial en el ámbito militar. En particular, se refirió a las denominadas «fábricas de inteligencia artificial», estructuras que combinan el análisis automatizado de grandes volúmenes de datos con el trabajo de equipos de expertos. Este enfoque permite, según explicó, resolver en un día problemas que antes requerían semanas.

Además, la inteligencia artificial se emplea para mejorar la detección y selección de objetivos, lo que se traduce en ataques más precisos y eficientes y en una reducción de los daños colaterales. En conjunto, estas tecnologías refuerzan un modelo de defensa basado en múltiples capas, en la integración de sensores y sistemas, y en una adaptación constante a las amenazas emergentes.

Con la progresiva incorporación del Iron Beam y el desarrollo de nuevos sistemas antimisiles, Israel busca consolidar un escudo defensivo que combine interceptores tradicionales, armas láser y capacidades avanzadas de inteligencia artificial, en un contexto regional marcado por la proliferación de drones, cohetes y misiles de diverso alcance.