Narcolancha incautada por la Guardia Civil
La mafia albanesa prospera en Galicia: violentos, con formación militar y armados
Los albaneses dedicados al tráfico de drogas se dedicaban a la heroína. Ahora, la mafia ha diversificado su negocio para transportar también cocaína
La detención reciente de varias personas de nacionalidad albanesa ha puesto en alerta a la Guardia Civil y a la Policía Nacional que han trazado un perfil de los delincuentes pertenecientes a esta mafia.
«Efectivamente hay constancia de la participación de la mafia albanesa en delitos de narcotráfico y la tendencia de esta mafia es creciente», asegura explica en conversación con El Debate Tomás García, comandante jefe de la Policía Judicial de la Guardia Civil.
La mafia albanesa tiene como objetivo escalar en el tráfico de drogas. Si anteriormente, estos grupos eran expertos en comerciar con heroína, su intención es ampliar el mercado y dedicarse también a la cocaína. «Están especializándose en los trasportes de cocaína de Sudamérica, fletando incluso contenedores y patroneando con las lanchas de alta velocidad (narcolanchas)», revela el comandante García.
Los pasos seguidos por la mafia albanesa los dan apoyándose en otros clanes con distintas infraestructuras y mecanismos que les permiten complementar el delito de transporte. Los albaneses no cuentan aún con infraestructura tal como edificios donde poder almacenar la droga en Galicia. De esa parte se encargan los locales, los gallegos.
El perfil está claro: hombres, con formación militar, agresivos y que portan armas cortas. De hecho, tal y como recuerda el comandante García, en la última descarga se encontró una de ellas. «No están asentados, pero tienen sus redes», añade asegurando que, por el momento, no existe constancia de que los cabecillas residan en España.
Para la Guardia Civil, la violencia de la mafia albanesa es un factor determinante y un «patrón permanente» que les caracteriza frente a otros.
Cambio de tendencia
En el narcotráfico gallego, histórico problema de la región, también se ha dado un cambio en el perfil de los delincuentes.
«El narcotráfico no es tan ostentoso como antes», explica el comandante jefe de la Policía Judicial de la Guardia Civil. «No tienen por qué llevar un coche bueno ni nada de eso. Los narcotraficantes ahora los puedes ver mariscando», asegura confirmando que el perfil del narcotraficante ha cambiado. Esta doble vida no responde únicamente a la intención de crear una tapadera, sino que ocurre como respuesta a la inseguridad de un mundo que no tiene estabilidad alguna.
Ahora, los narcotraficantes cuentan con otro trabajo de carácter legal. «Tienen una actividad simultánea a la ilegal. Eso nos hace más difícil identificarles», añade el comandante. «Son conscientes de los palos que les han pegado estos años», asegura.