El fundador de Sargadelos, Antonio Raimundo Ibañez

El fundador de Sargadelos, Antonio Raimundo Ibañez

Sargadelos, una empresa histórica símbolo de cultura y arte gallego, amenazada por el Ministerio de Yolanda Díaz

Este miércoles, el administrador único de Sargadelos, Segismundo García, comunicaba a sus trabajadores que su planta de producción situada en Cervo (Lugo) cerraría sus puertas ante la imposibilidad del grupo de solventar las 36 deficiencias que el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz había detectado en una inspección reciente.

La clausura de esta fábrica supone el cierre de una de las dos plantas con las que cuenta la compañía. Además, pone en jaque un grupo empresarial símbolo de Galicia y que cuenta con una historia llena de cultura y tradición.

Todo comenzó en 1806 cuando el Marqués de Sargadelos, Antonio Raimundo Ibáñez, inaugura una fábrica de loza. Lo hizo, precisamente, en Cervo y aprovechando los yacimientos de caolines de la zona.

Su hijo, José Ibáñez, ayudado por otros familiares amplió la fábrica original con la instalación de tres hornos y construyendo varios talleres con un total de 25. Con ello , logró que se elevará a 20.000 piezas anuales de loza a comienzos de los años 30. Características por su color blanco, su esmalte brillante o azulado y estilos inspirados en la loza británica, la producción logró fama de manera progresiva.

Tanto es así que, en 1835, Ibáñez hijo se asocia con el empresario sevillano Antonio Tapia. A través de la dirección del francés M. Richard se centraron en la fabricación de esta loza pintada a mano, y comenzaron a hacer pruebas de estampación y policromía.

Unos años más tarde, en 1845, la familia Ibáñez dará empleo a unas 1000 familias bajo la dirección técnica del también británico Edwin Forester. Fue en este momento cuando se añadió verdaderamente el color y las estampaciones con fondo blanco que hoy en día continúan caracterizando a Sargadelos.

Las antiguas fábricas, como la que cerrará sus puertas tras la inspección de Trabajo, fueron declaradas en 1972 Conjunto Histórico-Artístico por su belleza.

Anterior a esto, el pintor Isaac Díaz Pardo comenzó a experimentar con nuevas técnicas que le llevaron de viaje a Argentina a reunirse con exiliados gallegos entre los que estaba el afamado pintor Luis Seoane. La asociación de Seoane con Díaz Pardo supuso un auge de Sargadelos que empezó a fabricar las primeras piezas inspiradas en Antonio Raimundo Ibáñez, fundador de Sargadelos. Llegó entonces el éxito mayor de la empresa que se convirtió en un referente cultural y artístico, no solo en Galicia, sino en el resto del país. Además, la belleza de las creaciones atravesó fronteras y se convirtió en un proyecto con cierta rama internacional.

Actualmente, Sargadelos contaba con 200 personas empleados en sus dos fábricas: la que cerrará, situada en Cervo, y la otra en Sada (La Coruña). Por ahora, el grupo no ha querido ofrecer declaraciones sobre el futuro de la histórica empresa cuya pérdida supondría un enorme perjuicio para la historia cultural, empresarial y económica gallega.

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