Cárcel de Teixeiro (La Coruña)
El vacío legal que puede favorecer a un maltratador de varias mujeres en Villalba tras cambiarse de sexo
Aunque las penas no son muy distintas, los procesos sí lo son y se da la problemática añadida de su paso por prisión con un sexo distinto al biológico
Hace varios días, un vecino de Villalba (Lugo) con varias causas por malos tratos y que se cambió de género en el Registro Civil para eludir la pena solicitó su ingreso en la prisión de Teixeiro (La Coruña). El acusado quiso entrar en un módulo mixto pero, finalmente, decidieron que su lugar era el módulo de hombres.
A pesar de haber superado el primer trámite, este hombre de 40 años, que ahora también está acusado de fraude de ley. La defensa de la mujeres apunta a que el hombre se cambió de sexo para evitar la condena.
El problema llega con aquellos delitos cometidos cuando ya se había registrado el cambio de sexo. En este caso, se juzgaría como violencia doméstica y no violencia machista y, por tanto, tiene otro proceder y otro tipo de condena aunque, según argumenta una de las abogadas de una víctima en La Voz de Galicia, las penas no «son muy distintas».
Pero la posibilidad de este cambio en el registro no solo puede suponer el cambio en el proceso, sino también su propio paso por la prisión. Aunque en este caso no se haya dado, por el momento, aquellas personas registradas con un sexo distinto al de su nacimiento, pueden ingresar en el módulo de dicho cambio con los problemas que esto puede conllevar.
El hombre, ya declarado mujer, tienen numerosas denuncias de sus víctimas, y acudió libremente al centro penitenciario coruñés para ingresar.
Fue precisamente el cambio de sexo lo que generó protestas por parte de sus denunciantes, que lo ven como una forma de evadir condenas más abultadas y que dejen de computar los delitos pendientes de malos tratos al pasar a ser el acusado una mujer a efectos legales.