Así es la ermita desde donde se puede disfrutar de unas impresionantes vistasPáginas Gallegas

Si visitas esta ermita gallega tendrás una panorámica de las cuatro provincias de Galicia

Su combinación de patrimonio, tradición y entorno natural la convierten en un punto de encuentro único en la comunidad gallega

A 1.155 metros de altitud, entre las provincias de Lugo y Pontevedra, se encuentra uno de los santuarios más singulares de Galicia.

La ermita se encuentra en un paraje privilegiado que ofrece un impresionante mirador natural. En los días despejados, desde allí se alcanzan a ver las sierras más altas de Galicia, regalando una panorámica excepcional que abarca las cuatro provincias gallegas.

Así es esta ermita gallega

En un promontorio próximo al Monte do Faro (1.181 m), dentro del municipio lucense de Chantada, se alza la ermita de Nuestra Señora del Faro. Su ubicación ofrece, en días despejados, una panorámica completa de las cuatro provincias gallegas: La Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra.

El lugar ha sido históricamente un punto estratégico y espiritual. En la época romana pudo haberse utilizado como puesto de vigilancia, lo que explicaría su nombre, 'Faro', en alusión a las hogueras que se encendían para alertar de posibles invasiones. Con la cristianización, se transformó en un lugar de culto.

Aunque no se conserva el edificio original, hay evidencias arqueológicas de templos anteriores. Se cree que ya en el siglo VI existía una capilla primitiva. El edificio actual, de granito, fue reconstruido en el siglo XVII y su fachada reformada en 1726.

El templo es de planta de cruz latina, con nave rectangular y brazos cortos. Cuenta con un presbiterio también rectangular y estancias adosadas en los ángulos del crucero. La cubierta es a dos aguas y el interior está dividido por un arco de triunfo de medio punto.

Romerías, leyendas y fuentes milagrosas

Cada 8 de septiembre se celebra una de las romerías más importantes de Galicia, a la que asisten miles de fieles. La procesión parte desde la iglesia de Santiago de Requeixo y recorre cuatro kilómetros hasta el santuario por el llamado 'Camino de la VIrgen'. Muchos peregrinos suben de rodillas en señal de promesa o agradecimiento.

La tradición está acompañada de numerosas leyendas. Una de las más conocidas cuenta que la Virgen pidió ser venerada «donde no se oiga gallo cantar ni gente rifar», en referencia al aislamiento del monte.

Otra leyenda relata que los monjes del monasterio de Oseira intentaron llevarse la imagen, pero los bueyes se detuvieron milagrosamente y las campanas de Requeixo comenzaron a sonar solas.

Cerca del santuario se encuentra la 'Fuente Santa', una fuente de aguas cristalinas a la que se atribuyen propiedades curativas. También existe la 'Fonte dos Rapaces' (Fuente de los Niños), donde se lleva a los niños enfermos con la creencia de que recuperarán el apetito y la salud.

La ermita de Nosa Señora do Faro sigue siendo un lugar de referencia Galicia por su valor espiritual, cultural y paisajístico lo que la convierte en un punto de encuentro en la comunidad gallega.