Pulpo a Feira
El 'pulpo á feira' que pedirás este verano será probablemente marroquí
La temporada de veda acaba en junio. No obstante, la oferta y la demanda continúan en desequilibrio por lo que la entrada de producto exterior es inevitable
Con la llegada del calor y las vacaciones, los españoles optan en muchas ocasiones por dirigir sus pensamientos al norte de España. Galicia, mezcla de cultura, gastronomía, buenas playas y clima templado, es uno de los destinos favoritos.
Los gallegos ven como, cada año, las terrazas de los bares se llenan de turistas que disfrutan de la brisa del mar y de los exquisitos platos de la tierra. Tanto es así que la población aumentó el pasado año en 2,8 millones, lo que supone un 67 % más en estas fechas.
El aumento de población, clave para el desarrollo de la economía de Galicia en verano, también tiene otras consecuencias. Ejemplo de ello es la subida de la compra de productos como el pulpo, plato estrella de su cocina y uno de los más demandados por los turistas.
De hecho, según The Observatory of Economic Complexity (OEC), España se encuentra entre los tres países que más pulpo congelado importa, junto a Italia y Japón.
Las razones
Muchos de los consumidores pueden preguntarse el porqué de esta llamativa cifra si España cuenta con una calidad de pulpo incomparable a su mayor competidor, el pulpo de Marruecos.
Aunque existen varias variables la principal razón es el desequilibrio entre oferta y demanda. Desde mayo y hasta final de junio, la Xunta de Galicia mantiene una veda que prohíbe, por tanto, la captura de este animal por cualquier arte y en aguas, tanto interiores como exteriores.
Esta prohibición no es una imposición sin sentido, sino que responde a la necesidad de reequilibrar la cría de pulpo y, por lo tanto, asegurar su supervivencia durante los años.
El tiempo de veda es también aplicable a la pesca marítima de recreo y a las capturas con cualquier otra arte distinto de la nasa para pulpo.
Y aunque existe la caza furtiva y perseguida de este animal, la Xunta sostiene que la veda ha sido un elemento clave para la conservación del mismo.
Una ventaja para Marruecos
Aunque la veda supone una necesidad en Galicia, esta es aprovechada por Marruecos para colocar su producto en las mesas españolas.
Lo cierto es que, tal y como aseguró la empresa Pulponor a El Debate, Galicia «no es capaz de servir los pedidos y que hay» y, por lo tanto, los pulpos de Marruecos y Francia se han convertido en un habitual.
Aún así, desde Pulponor subrayan que la calidad, la textura y el sabor del pulpo gallego es incomparable con el marroquí o el francés: «Es un producto distinto e insípido», defienden. Por ello, aunque entienden la necesidad de importación de producto exterior, añaden que sería importante que se informase correctamente al consumidor de lo que se está consumiendo.