Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial
Guardias civiles advierten que Galicia podría convertirse en «la gran puerta de entrada de la droga en Europa»
La asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC) denuncia la situación real que atraviesa la Benemérita y los riesgos que entraña para la lucha contra el narcotráfico
Mientras que los narcos invierten cada vez más en tecnología, logística y métodos sofisticados, la Guardia Civil de Galicia tiene mayores dificultades para luchar contra el narcotráfico en la comunidad autónoma debido a la merma de la plantilla. Así lo denuncia este martes la asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC) a través de un comunicado en el que realiza una seria advertencia sobre la situación real de la Benemérita.
Galicia, que se consolida como ruta clave para la entrada de estupefacientes con narcosubmarinos y otros métodos cada vez más sofisticados, concentra el 19% del litoral español, con más de 1.500 kilómetros de costa recortada, lo que convierte a esta comunidad en uno de los territorios de mayor complejidad operativa. La dificultad es mayúscula en este rincón del norte y mucho más con una plantilla insuficiente.
Desde el Gobierno aseguran que hay 6.000 efectivos, pero el número real no coincide, según denuncia la asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC). Además, el envejecimiento de la plantilla es otro de los factores a tener en cuenta porque «limita la capacidad física y operativa en servicios de alta exigencia».
«No se puede luchar contra narcosubmarinos con plantillas envejecidas y sin medios adecuados. Galicia está en primera línea de la batalla contra el narcotráfico y nuestros compañeros trabajan en inferioridad de condiciones», señala el vicepresidente y portavoz nacional de IGC, Daniel Fernández.
Galicia corre el riesgo de convertirse en la gran puerta de la droga en Europa
Ante esto, la asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC) insta a crear un plan específico para Galicia «con un incremento estable de plantilla, rejuvenecimiento de los cuadros y dotación de medios adaptados a las nuevas formas de criminalidad». «Vemos cómo los clanes invierten en tecnología, logística y métodos cada vez más sofisticados. Si la Guardia Civil no cuenta con refuerzos inmediatos y un plan estratégico, Galicia corre el riesgo de convertirse en la gran puerta de entrada de la droga en Europa», advierte Fernández.
Exigen tomar medidas inmediatas para garantizar «tanto la seguridad de los agentes como la protección del litoral gallego y de sus ciudadanos». Para esta asociación no solo sirve con «el esfuerzo y compromiso incuestionable de los guardias civiles», se necesitan dotaciones preparadas para «un desafío del siglo XXI».