Remedios Sánchez, más conocida como 'la mataviejas'Movistar Plus+

Retrato de 'la mataviejas', la asesina en serie que estrangula a ancianas indefensas: «Amable, fría y calculadora»

Los dueños del restaurante de Barcelona donde era cocinera la retrataron como una trabajadora incansable que no había dado ningún problema

Cuando en el verano de 2006 salió a la luz que Remedios Sánchez había sido detenida como presunta autora de los asesinatos de tres mujeres de avanzada edad, sus compañeros de trabajo del restaurante gallego Cabreiro, ubicado en la calle Balmes de Barcelona, no se lo podían creer. 'La mataviejas', que ejercía de cocinera desde hacía tres años en este establecimiento regentado por el matrimonio formado por Manuel Méndez y María Falcato, nunca había dado problemas.

Más bien todo lo contrario. Sus allegados se deshacían en el halagos hacia ella. «Nunca faltó al trabajo, nunca se quejaba de nada, era muy habladora, no miraba el reloj para trabajar, nunca se enfadaba ni se ponía nerviosa si había mucho trabajo, es un modelo», aseguraba por aquel entonces el empresario gallego Méndez sobre la asalariada a la que contrató después de que ella se quedase en la calle tras separarse de una pareja. Llevaba tiempo siendo clienta y cuando se lo pidió, el dueño del establecimiento no lo dudó.

Su mujer, Maruxa, tal y como la conocen, tampoco tuvo malas palabras para ella, asegurando que era una «maravillosa cocinera, limpia, honrada y noble». Es más, aseguró que si no la condenaban, la volverían a contratar.

Sí dijeron que era una «mujer fuerte, fría y calculadora» a la vez que afirmaron con rotundidad que jamás la habían visto jugar a las tragaperras. Fue precisamente en la cocina de este establecimiento donde 'la Mataviejas' se quemó la mano y le dejó una herida que a una de las víctimas a la que no pudo matar recordaba con gran precisión, tal y como se lo contó a la policía.

Ninguna enfermedad mental

Pese a su ludopatía y los crímenes de tres mujeres de avanzada edad, el tribunal que la juzgó en 2008 descartó que Remedios Sánchez sufriera una enfermedad mental o trastorno de personalidad. Los peritos solo aseguraron durante el juicio que presentaba una inteligencia que encajaba en los rangos de normalidad.

La gallega, nacida en 1957 en el municipio coruñés de Boimorto junto a once hermanos más, fue juzgada y condenada en la Audiencia Provincial de Barcelona en julio de 2008 a una pena de 144 años y 7 meses de prisión por el asesinato de tres ancianas, cinco delitos de asesinato en grado de tentativa, siete delitos de robo con violencia y uno de hurto. Consideraron que los delitos juzgados eran merecedores de «una gran repulsa social» porque «todas las víctimas eran ancianas, especialmente vulnerables, por las limitaciones físicas y psíquicas propias de su edad».

Puede que a este condena ahora se le sume un nuevo asesinato por el cual está siendo investigada. Se trata de C. G. V., una coruñesa de 91 años, que el pasado 3 de octubre, coincidiendo con el permiso penitenciario de la cárcel de Teixeiro del que disfrutó Sánchez, apareció su cuerpo sin vida. De primeras, pareció una muerte natural como consecuencia de una caída, pero después de unas averiguaciones y de practicarle una autopsia se descubrió que falleció por asfixia y fracturas costales. Del caso se ocupa el Juzgado de Instrucción número 6 de La Coruña, que ha decretado secreto de sumario.