La ciudad gallega que registra más mascotas que niñosAndrii Rakov

La ciudad gallega con el doble de mascotas que niños: por cada menor hay dos animales registrados

Se estima que el número real de animales es todavía mayor, ya que algunos propietarios no los inscriben o no notifican los fallecimientos

En Galicia, el número de animales de compañía no deja de aumentar. La tendencia es especialmente visible en aquellas zonas donde la baja natalidad y el envejecimiento de la población contrastan con el auge de las mascotas en los hogares. En algunos municipios, el fenómeno alcanza ya cifras récord; de hecho, en una ciudad gallega el número de mascotas casi duplica el número de niños.

Más mascotas que niños

Se trata de Lugo, en donde las mascotas duplican al número de menores de quince años. Y esto, de acuerdo con los datos del Registro Gallego de Identificación de Animales de Compañía (Regiac), en el que hay censados 22.165 perros y 2.824 gatos, además de 37 hurones y 46 animales clasificados en el apartado mixto, que incluye aves, conejos y reptiles.

Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúa en 12.894 el número de niños menores de 15 años residentes en la ciudad en 2024. Esto significa que por cada menor hay casi dos mascotas registradas, y la diferencia aumenta al incluir al resto de especies domésticas.

La tendencia está en continuo crecimiento. En 2020, Lugo contaba con 14.589 perros y 529 gatos registrados. En solo cinco años, el número de canes ha crecido un 52 %, y el de felinos se ha multiplicado por más de cinco.

Según fuentes del Regiac, la mejora del sistema autonómico de registro y la concienciación ciudadana explican parte del aumento, aunque se estima que el número real de animales es todavía mayor, ya que algunos propietarios no los inscriben o no notifican los fallecimientos.

Este cambio refleja un fenómeno generalizado en Galicia ya que los hogares con animales aumentan a medida que desciende la natalidad.

Cementerios y crematorios de mascotas

La relación entre las personas y sus animales también se manifiesta en el momento de la despedida. En Galicia existen varios espacios dedicados a la incineración y enterramiento de animales de compañía.

El cementerio Covas da Raposa, situado en Pereiro de Aguiar (Orense), fue uno de los primeros en funcionar en España. Está gestionado por el Hospital Veterinario Abros y se rige por la normativa autonómica que regula desde 2016 los enterramientos colectivos de mascotas.

En el área coruñesa, funcionan crematorios como La vida es huella, en Culleredo, donde los propietarios pueden velar, incinerar y guardar las cenizas de sus animales, o Galimascota, en Bergondo, que ofrece urnas biodegradables y servicio de recogida. En Vigo, el espacio Raízes ofrece enterramientos individuales o conjuntos para distintos tipos de mascotas.

Estos servicios han surgido como respuesta a la creciente demanda de los dueños que buscan una alternativa legal para gestionar los restos de sus animales, cumpliendo con lo establecido por la Ley de Bienestar Animal, que exige acreditar la incineración o enterramiento mediante empresas reconocidas oficialmente.

El crecimiento del número de mascotas refleja un cambio profundo en la sociedad gallega, donde los animales han pasado a ocupar un lugar central en las familias.