Imagen de archivo de una ambulancia en Galicia
Un paciente del hospital de Oza de Coruña le arranca de un mordisco un trozo de oreja a un vigilante de seguridad
El herido fue agredido en la unidad de psiquiatría este sábado cuando trataba de inmovilizar al enfermo, que se mostraba agresivo y agitado
Nueva agresión en un centro sanitario de La Coruña. Esta vez, un paciente de psiquiatría del Hospital Marítimo de Oza, que no estaba sedado, comenzó a mostrar una conducta «extremadamente agresiva, golpeando paredes y generando una situación de riesgo» para otros pacientes y profesionales. Durante la intervención para intentar inmovilizarlo, el vigilante sufrió una lesión grave en la que perdió parte del lóbulo y del cartílago de la oreja tras ser mordido por el paciente.
Los sindicatos USO y UGT han denunciado esta nueva agresión y han exigido a la Consejería de Sanidad y al Servicio Gallego de Salud (Sergas) que adopten «medidas inmediatas, reales y efectivas». «No es un hecho aislado ni imprevisible», sino la «consecuencia directa de la falta de decisiones y de avances efectivos» por parte de la administración sanitaria, pese a que la situación había sido advertida previamente.
El pasado 3 de febrero ya se produjo una agresión en el hospital Chuac. Se trataba también de un paciente de salud mental que apuñaló a un enfermero con un arma blanca. Un mes más tarde, en ese mismo centro tuvo lugar otro incidente.
Empresa externa de seguridad
Por su parte, fuentes consultadas del CHUAC, en el que está integrado el Hospital de Oza, han explicado que «están atendiendo la situación, se pedirá información a los responsables clínicos y se valorará el contexto».
Así, han indicado que ese servicio «depende de una empresa externa de seguridad» a la cual debe exponerse este problema. Además, amplían señalando que cada ámbito de actuación «tiene sus propios protocolos, normas y reglas» que vienen determinados por los expertos. Con respecto al paciente, han asegurado que fue dado de alta tras prestarle asistencia.