Este el jardín que debes visitar esta Navidad en GaliciaMultiplicando sonrisas

Este es el jardín solidario con 20.000 rosas iluminadas que no te puedes perder esta Navidad en Galicia

Se ha convertido en uno de los escenarios más fotografiados en las últimas semanas

La Navidad en Galicia es sinónimo de calles engalanadas, plazas convertidas en escenarios de luz y pueblos que compiten cada año por sorprender con sus belenes, árboles gigantes y decoraciones cada vez más elaboradas. Desde las villas costeras hasta el interior, diciembre transforma la comunidad gallega en un destino muy atractivo con diferentes alternativas as de ocio pensados para pasear, fotografiar y compartir en familia.

Al recorrido tradicional de luces y mercadillos se suma esta Navidad una propuesta distinta, que invita no solo a mirar, sino también a recordar y dedicar.

Este es el jardín más solidario de Galicia

Nos referimos al llamado Jardín Infinito de Santiago de Compostela.Ubicado en uno de los enclaves históricos más singulares de la capital gallega, este jardín luminoso se ha consolidado, en un poco tiempo, en uno de los planes preferido de estas fiesatas.

Se trata de una propuesta singular que invita a recorrer un recinto cerrado y arbolado acondicionado específicamente para la ocasión. A lo largo del itinerario, miles de puntos de luz configuran un entorno visualmente impactante, alejado de la iluminación navideña tradicional. La iluminación del jardín se articula a través de 20.000 rosas LED colocadas a lo largo del recinto, que aportan una visión global del espacio y realzan el conjunto durante la noche con una visión completamente diferente a la diurna.

Jardín infinito de Santiago de CompostelaMultiplicando sonrisas

El Pazo de San Lorenzo, situado a pocos minutos a pie de la Plaza del Obradoiro, es el escenario elegido para esta propuesta. Se trata de un conjunto histórico con zonas de bosque y jardines que superan los 40.000 metros cuadrados de extensión. Durante el periodo navideño, este pazo se convierte en un espacio vinculado al recuerdo, la dedicatoria y la solidaridad.

Además, el Jardín Infinito ofrece la posibilidad de dedicar una de las rosas a una persona especial. Cada dedicatoria se materializa en una tarjeta individual que se sitúa junto a una de las flores, quedando integrada en el conjunto durante toda la campaña navideña.

Esta participación tiene, además, un fin solidario. Las dedicatorias funcionan como donaciones destinadas íntegramente a la Fundación Andrea, una entidad gallega que trabaja con familias de niños y niñas con enfermedades de larga duración, crónicas o terminales.

Los fondos recaudados se destinan a diferentes líneas de apoyo: desde becas para terapias como fisioterapia o psicoterapia, hasta ayudas para manutención, medicación, alojamiento y desplazamientos derivados de largos ingresos hospitalarios. Parte de los recursos también se emplea en la mejora y humanización de espacios pediátricos hospitalarios, con el objetivo de hacerlos más amables para los menores.

La experiencia está pensada para todos los públicos y se desarrolla en horario de tarde-noche, cuando la iluminación alcanza su máximo impacto. El acceso general tiene un precio simbólico, lo que permite que el jardín sea visitado tanto por quienes buscan un paseo diferente como por quienes desean implicarse de forma más activa mediante una dedicatoria. Además, existe la opción de participar a distancia: quienes no pueden desplazarse hasta Santiago pueden enviar su mensaje para que un voluntario lo coloque en una de las rosas, manteniendo así el carácter inclusivo de la iniciativa.

El recorrido por el Jardín Infinito es tranquilo, casi contemplativo. A diferencia de otros espacios navideños pensados para el consumo rápido, aquí el tiempo parece ralentizarse. Las luces no parpadean ni cambian de color de forma estridente; permanecen constantes, creando una atmósfera íntima que invita al silencio, a la conversación baja y al recuerdo compartido. Es, en ese sentido, una propuesta que amplía el significado de la Navidad más allá de la celebración festiva, incorporando la memoria y el homenaje.

En una Galicia que cada año refuerza su oferta navideña con nuevas ideas, el Jardín Infinito destaca por unir patrimonio, emoción y solidaridad en un mismo espacio. No es solo un jardín iluminado, ni únicamente una acción benéfica: es un lugar donde la luz se convierte en mensaje y donde miles de rosas brillan como un recordatorio colectivo de quienes están y de quienes siguen presentes en la memoria. Un plan que, sin duda, ya forma parte del mapa imprescindible de la Navidad gallega.