Esta es la capilla más pequeña de Galicia que muchos gallegos no conocenTurismo de Galicia

Esta es la capilla más pequeña de Galicia que muchos gallegos no conocen: está en un lugar que nadie espera

La historia de esta capilla es también una historia de resistencia

Galicia es una región donde el patrimonio destaca tanto por su historia como por su diversidad. No se trata solo de catedrales imponentes, sino también de elementos más modestos que forman parte del paisaje rural y que, pese a su tamaño, poseen un gran valor cultural. Es el caso de los cruceiros que salpican toda la comunidad, los hórreos centenarios junto a las casas o asomados al mar, como en Combarro, y de las pequeñas iglesias románicas que se integran discretamente en medio de la montaña.

Esta combinación de patrimonio, naturaleza y tradición define la identidad gallega y brinda a quienes la recorren la oportunidad de descubrir rincones sorprendentes. Uno de ellos es la capilla más pequeña de Galicia, singular no solo por su tamaño, sino también por la peculiaridad del lugar en el que se encuentra.

Entre todos esos tesoros discretos que existen a lo largo y ancho de Galicia, hay uno que destaca porque no es ni una gran iglesia ni un santuario al uso. Es, probablemente, la capilla más pequeña de Galicia y también una de las más insólitas.

Se trata de la Capela do Castiñeiro, un altar tallado en el interior de un castaño de más de 500 años. El sorprendente santuario se encuentra en el municipio de Begonte, en la provincia de Lugo, concretamente en la parroquia de Baamonde. Y pese a su singularidad sigue siendo un lugar poco conocido, incluso para muchos gallegos.

Capela do CastiñeiroTurismo de Galicia

Y es que, a simple vista, puede pasar desapercibido para el visitante; pero se encuentra en el castaño que se alza junto a la iglesia románica de Santiago de Baamonde. Aunque aparentemente es un castaño común, al acercarse unos pasos uno se percata de que su tronco está ahuecado y es ahí donde esconde la pequeña capilla.

El castaño tiene unos trece metros de altura y un perímetro aproximado de 6,6 metros. Su edad ronda el medio milenio, lo que lo convierte en uno de los ejemplares más antiguos de la zona. En su interior, aprovechando un hueco natural de más de dos metros de alto, se esculpió un altar que hace las veces de capilla.

Esta es la historia de la pequeña capilla

La historia de esta capilla es también una historia de resistencia. Su autor fue Víctor Corral, un artista lucense. En 1971, las obras de ampliación de la carretera Nacional VI amenazaban con acabar con el castaño centenario. Ante el riesgo de tala, Corral tomó la decisión de tallar dicho santuario en el interior del árbol.

El objetivo fue el de convertir el castaño en un espacio sagrado para despertar la conciencia de vecinos y autoridades, y evitar así, su desaparición. La estrategia funcionó. El árbol fue indultado, las obras respetaron su presencia y el castaño terminó por convertirse en un emblema local.

Este castaño de Baamonde, catalogado entre los ejemplares singulares de Galicia, es uno de esos rincones que no aparecen en las rutas turísticas más conocidas, pero que sorprenden a quien los descubre.

La existencia de esta capilla resume una manera singular de relacionarse con el patrimonio y el entorno. No destaca por su tamaño ni por su monumentalidad, sino por la historia que encierra.