La muralla romana de Lugo sufrió un desprendimiento como consecuencia de las fuertes lluviasEuropa Press

Patrimonio cifra en 150.000 euros la obra para reparar el derrumbe de la Muralla de Lugo

Los trabajos se centrarán en la consolidación del núcleo del muro y la reposición de la cantería desprendida para garantizar la estabilidad de este tramo del monumento

Una parte del lienzo interior de la Muralla de Lugo, situado en la calle del Moucho –próxima a la Catedral–, se derrumbó en la noche del sábado 7 de febrero sin causar daños personales debido a las lluvias persistentes de las últimas semanas.

Días después de este derrumbe se han podido conocer con mayor exactitud los daños de la Muralla de Lugo. Tal y como avanza la Xunta de Galicia se destinarán 150.000 euros a recuperar y reconstruir el alcance después de que este lunes el director general de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, haya visitado la zona.

Los trabajos se centrarán en la reconstrucción del tramo entre las puertas del Carme y la de Santiago y que se extenderán hasta 12 metros para actuar también en parte del cubo XVI.

En este sentido, el representante de la Consejería de Cultura, Lengua y Juventud ha hecho hincapié en que el Gobierno gallego «actuó de inmediato y de urgencia» en cuanto se produjeron los daños en el lienzo interior de la muralla, a la altura de la calle del Moucho, en un tramo «de entre seis y siete metros» comprendido entre las puertas del Carme y la de Santiago.

Sin plazos definitivos para el fin de los trabajos

En concreto, ha subrayado que las actuaciones se están ejecutando a «buen ritmo y cumpliendo el calendario previsto». No obstante, se ha mostrado partidario de «ser prudentes» en cuanto a la fijación de plazos definitivos, «al depender las actuaciones de las condiciones meteorológicas, en las que siguen predominando las precipitaciones constantes y cuantiosas».

Precisamente, ha informado de que los estudios técnicos confirmaron que el incidente se produjo por el «desplazamiento del muro al no poder soportar el empuje ejercido por el agua acumulada y no existir un sistema eficaz de drenaje».

En este sentido, ha incidido en que el embalsamiento afectó a un lienzo interior que no pertenece al trazado original de la muralla, «sino que es fruto de una reconstrucción posterior que se hizo aproximadamente en los años veinte del siglo pasado».

En todo caso, Miramontes ha explicado que los trabajos de estos días estuvieron centrados, además de en la retirada de todo el material y la limpieza de la zona, en analizar las condiciones de estabilidad de las zonas limítrofes.

Por lo tanto, ha avanzado que los trabajos que se van a acometer a partir de ahora estarán enfocados en los rellenos de la tierra interior de la muralla y en la ejecución de nuevos con losa y mortero de cal, «replicando los sistemas constructivos originales».