El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Crónica política
Así dejó el Gobierno morir al proyecto de Altri por «motivos políticos»: de la reactivación económica a la nada
Así dejó el Gobierno morir al proyecto de Altri por “motivos políticos"
Este viernes, la consejera de Economía e Industria de la Xunta, María Jesús Lorenzana, anunció el archivo del proyecto de la planta de fibras textiles de Altri en Palas de Rey (Lugo). Lo hizo entre reproches al Gobierno por no haberlo incluido en su plan eléctrico lo que hizo inviable su desarrollo y ha sumido en la incógnita a la empresa lusa que acusa al ejecutivo central de tomar decisiones por «motivos políticos».
El Gobierno defendió la exclusión de Altri de la propuesta de Planificación de Electricidad 2025-2030, «realizada con criterios técnicos», y subrayó que para atender una demanda «del calibre» de la fábrica que la multinacional quería implantar en la comarca de Ulloa «habría que construir una infraestructura específica» para un proyecto que, añadieron, «tenía mucha incertidumbre».
Por lo tanto, y excusados en la «incertidumbre», el proyecto ha quedado apartado de los planes futuros de Galicia a pesar de haber podido dotar de 2.500 puestos de trabajo (directos e indirectos) a la región.
El proyecto, anunciado hace años como una gran inversión industrial ha sido uno de los puntos polémicos, especialmente, del último año. El BNG, líder de la oposición y que recibió con gran entusiasmo la posibilidad de instalar la planta y reflotar así la economía de la zona, acabó usando el apoyo de la Xunta a Altri como arma arrojadiza en los plenos del Parlamento de Galicia.
Junto a colectivos sociales, las manifestaciones en Galicia se sucedieron durante meses con carteles de ‘Altri Non’. Finalmente, tras la decisión del Gobierno central, el proyecto no saldrá adelante.
Hacia el mediodía del mismo viernes, Greenfiber enviaba un comunicado para explicar su postura ante lo sucedido en el que explicaban que la multinacional «está convencida de que la decisión de la Administración Central de excluir el proyecto Gama de la planificación eléctrica tiene un carácter político y no técnico, en la medida en que no se le aportó ninguna explicación técnica que justificase esa exclusión». Además, han recordado que se presentaron alegaciones a las que no han recibido aún respuesta y que ahora la empresa está estudiando diferentes opciones técnicas para la conexión a la red eléctrica, independientemente de la planificación futura de Red Eléctrica Española.
Fuentes consultadas por El Debate aseguran que «no está sobre la mesa» la intención de llevar el proyecto a otro lugar puesto que hay que tener en cuenta que este tipo de construcción necesita de un estudio exhaustivo de la zona y sus características concretas.
La empresa está estudiando la comunicación de la Xunta de Galicia en relación con el inicio del procedimiento de archivo del expediente y,” como no puede ser de otra manera, se reserva el derecho de presentar las alegaciones que considere oportunas”.
Finalmente, Greenfiber se reafirma «en la madurez del proyecto y el valor que puede aportar a la economía, el territorio y el sector forestal de Galicia».
Sin embargo, y a pesar de las intenciones de la multinacional, la dificultad técnica de encontrar la solución al abastecimiento eléctrico parece prácticamente definitivas.
El resultado es un proyecto que, tras años de tramitación, movilizaciones y debates, hoy queda en suspenso o archivado formalmente. Para muchos en la comunidad rural lucense, la sensación no es solo administrativa: es la de una oportunidad perdida en un territorio que sigue reclamando inversiones y empleo.