Enfermeras y enfermeros en el pasillo de un hospital
Seis de cada diez enfermeras en Galicia se plantean dejar la profesión por falta de conciliación
A nivel nacional, el 60,4 % de las profesionales españolas se ha planteado abandonar la profesión por este motivo
La dificultad para conciliar la vida laboral con la personal y familiar está llevando a muchas enfermeras gallegas a plantearse abandonar su profesión. Según una macroencuesta presentada por el Sindicato de Enfermería (SATSE), el 57,3 % de las enfermeras y fisioterapeutas de Galicia reconoce que ha pensado en dejar su trabajo por los problemas para compatibilizar sus horarios con su vida personal.
El estudio recoge las respuestas de 11.481 profesionales sanitarios de toda España, de los que el 87,85 % son mujeres y el 12,15 % hombres. Los resultados evidencian una situación de desgaste generalizada en el colectivo sanitario, con cifras incluso más elevadas a nivel nacional: el 60,4 % de las profesionales españolas se ha planteado abandonar la profesión por este motivo. La encuesta forma parte de la campaña impulsada por SATSE bajo el lema «Que no dejen tu vida en pausa», con la que el sindicato pretende visibilizar las dificultades de conciliación que sufren enfermeras y fisioterapeutas en todo el país.
Impacto en la salud mental y física
Las consecuencias de esta falta de conciliación no se limitan al ámbito laboral. Según el estudio, el 61,2 % de las encuestadas en España afirma que esta situación afecta a su salud mental, mientras que el 56,87 % asegura que repercute en su salud física. Además, aproximadamente la mitad reconoce que estas dificultades afectan a sus relaciones familiares y personales, y un 47,15 % considera que también repercuten en su rendimiento profesional.
La presión diaria, los horarios cambiantes y la falta de previsibilidad en los turnos se han convertido en algunos de los factores que más desgaste generan en el colectivo sanitario. Entre las principales causas que dificultan la conciliación, las profesionales señalan en primer lugar la falta de personal en los centros sanitarios, un problema que menciona el 81,61 % de las encuestadas.
A este factor se suman otros aspectos muy presentes en la organización del trabajo sanitario: cambios de turnos imprevistos (69,54 %), trabajo en fines de semana y festivos (60,48 %), falta de antelación en los cuadrantes de trabajo (57,87 %) y turnos nocturnos (55,48%).
Desde SATSE insisten en que la escasez de enfermeras en el sistema sanitario español agrava la situación y obliga a muchas profesionales a asumir cargas de trabajo elevadas. «No somos suficientes enfermeras en España y tenemos que pelear para que las plantillas se adapten a la complejidad asistencial», señaló la adjunta a la Secretaría de Acción Sindical del sindicato, Paloma Repila.
La falta de conciliación también tiene un impacto directo en el desarrollo profesional. Según la encuesta, el 61,48 % considera que esta situación afecta de forma importante a su carrera laboral. El impacto económico también es significativo. Más de la mitad de las profesionales (54,71 %) afirma que los problemas de conciliación repercuten en su situación económica.
Además, ocho de cada diez profesionales tienen personas a su cargo, como hijos o familiares dependientes. Debido a esta situación, casi el 40 % ha solicitado reducciones de jornada, lo que implica una disminución de ingresos.
Cambios en el Estatuto Marco
Ante esta situación, SATSE ha destacado algunos avances incluidos en la reforma del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, actualmente en tramitación.
Entre las medidas planteadas figuran: el reconocimiento expreso de la conciliación como un derecho, la regulación de la jornada laboral de 35 horas, limitación de las guardias y una mayor previsibilidad en la planificación de turnos.
También se contempla el reconocimiento del solape de jornada como tiempo efectivo de trabajo, la ampliación del concepto de trabajo nocturno y la obligación de que los servicios de salud negocien planes de conciliación, algo que hasta ahora no era obligatorio.
El sindicato ha anunciado que vigilará la tramitación parlamentaria para evitar que estas medidas se modifiquen o pierdan fuerza y para que, una vez aprobadas, se apliquen con rapidez en todas las comunidades autónomas.