Este es el accidente en la AP-9
La AP-9, una de las autopistas más caras de España, concentra varios de los tramos más peligrosos de Galicia
El informe también identifica 17 tramos especialmente peligrosos en la red nacional a su paso por la comunidad gallega
La Autopista AP-9 lleva años en el centro del debate público en Galicia. Su elevado coste en peajes, la larga concesión y las continuas reivindicaciones políticas para abaratar o transferir su gestión la han convertido en una de las infraestructuras más polémicas de nuestro país. A ese debate recurrente se suma ahora otro factor: la seguridad.
Un informe de la organización Automovilistas Europeos Asociados (AEA) sitúa a esta autopista entre las vías donde se concentran numerosos tramos con índices de peligrosidad elevados. De hecho, entre los cien tramos más peligrosos de autopistas de España aparecen cerca de una treintena ubicados en Galicia, la mayoría en la AP-9 y otros cuatro en la AP-53.
El estudio analiza la peligrosidad de la Red de Carreteras del Estado durante el quinquenio 2020-2024 utilizando los últimos datos disponibles del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Aunque las autopistas de peaje suelen considerarse las infraestructuras más seguras, el informe advierte de que su índice de peligrosidad aumentó una décima en 2024 respecto al año anterior. En el conjunto del país se han detectado 100 tramos de autopistas con índices de peligrosidad que duplican la media nacional, donde en los últimos cinco años se registraron 502 accidentes y 846 víctimas, la mayoría de carácter leve.
Galicia suma 17 tramos peligrosos
Más allá de las autopistas, el informe también identifica 17 tramos especialmente peligrosos en la red nacional a su paso por Galicia. Entre los que aparecen en posiciones más altas del ranking figura el kilómetro 614 de la N-120, en la provincia de Pontevedra, que ocupa el puesto 44 del listado nacional. Poco después aparece el kilómetro 523 de la N-6, en Lugo, situado en el puesto 56.
El documento también señala otros puntos con índices elevados de peligrosidad, como el kilómetro 131 de la N-525 en Orense, el kilómetro 204 de la N-640 en Pontevedra o el kilómetro 63 de la N-547 en la provincia de La Coruña.
El informe también menciona el caso del kilómetro 12 de la A-55, a la altura del municipio de Mos, en la provincia de Pontevedra. Este punto acumuló 57 accidentes y 95 víctimas en el periodo analizado.
Sin embargo, la organización destaca que ha mejorado su índice de peligrosidad respecto a años anteriores, motivo por el que en esta ocasión ya no aparece entre los 295 tramos más peligrosos de España.
Lo que ocurre a nivel estatal
A nivel estatal, el estudio de AEA identifica 295 kilómetros de carreteras convencionales y autovías con los niveles de riesgo más altos de España, distribuidos en 67 vías de 45 provincias. Los casos más graves se localizan en Asturias y Alicante.
El Índice de Peligrosidad Medio (IPM) de estos tramos durante el periodo 2020-2024 ha sido al menos diez veces superior a la media nacional. En total, en estos puntos se han contabilizado 1.752 accidentes y 2.497 víctimas en los últimos cinco años, la mayoría con lesiones leves.
Según la organización, el IPM medio de la Red de Carreteras del Estado se mantiene en 8,2, la misma cifra que en el quinquenio anterior. Aun así, advierte de que todavía existen numerosos «puntos negros» que requieren actuaciones para mejorar la seguridad.
Para elaborar el listado, AEA analiza tramos de un kilómetro de longitud de la red estatal y calcula su Índice de Peligrosidad Medio en los últimos cinco años. Solo entran en la clasificación aquellos que alcanzan un IPM igual o superior a 82, es decir, al menos diez veces por encima de la media nacional.
La organización considera clave que los conductores conozcan la localización de estos puntos conflictivos para extremar las precauciones.