El manjar medieval que sobrevive en Galicia

El manjar medieval que sobrevive en GaliciaWikipedia

La empanada más antigua de Galicia: de origen medieval y solo la podrás probar en este pueblo costero

A diferencia de las empanadas gallegas tradicionales, esta preparación se compone de varios pisos de masa y relleno superpuestos

La gastronomía gallega es uno de los grandes patrimonios culturales de Galicia. Su cocina combina tradición, productos locales y recetas transmitidas durante generaciones. Desde los mariscos de sus rías hasta platos emblemáticos como el pulpo o la empanada, Galicia presume de una identidad culinaria muy marcada. Pero más allá de los platos más conocidos, existen elaboraciones antiguas y poco difundidas que guardan siglos de historia.

Una de ellas se encuentra en un pequeño municipio costero de la provincia de La Coruña y tiene su origen en plena Edad Media. Se trata de una empanada muy especial, de varios pisos y elaboración compleja, que apenas se prepara fuera de este lugar.

Una empanada única en Galicia

Si hay un plato que identifica gastronómicamente a Pontedeume, es la costrada, una empanada singular que destaca tanto por su peculiar estructura como por la riqueza de sus ingredientes.

A diferencia de las empanadas gallegas tradicionales, esta receta se elabora con varios pisos de masa y relleno superpuestos, habitualmente tres capas bien diferenciadas que le aportan una textura y un sabor inconfundibles. Se trata de un manjar casi único, cuya elaboración se ha preservado gracias a la tradición familiar de unos pocos obradores que mantienen viva esta receta histórica.

Formada por tres capas, cada nivel se separa con una lámina de masa muy fina pero resistente, pensada para sostener el peso de los rellenos. La receta clásica se elabora principalmente con carnes como lomo, jamón o pollo, aunque en el último tiempo han ido surgiendo nuevas variantes que incorporan pescado y marisco.

El conjunto se hornea lentamente durante cerca de dos horas, lo que permite lograr un exterior crujiente mientras el interior conserva una textura jugosa.

Una receta que nació en un monasterio

El origen de esta empanada se remonta al siglo XII. La tradición sostiene que la receta llegó desde Italia de la mano de religiosos agustinos que se establecieron en el Monasterio de Caaveiro. Desde la cocina de este monasterio, el plato comenzó a difundirse entre las familias acomodadas de la zona. Durante siglos fue un alimento reservado a ocasiones especiales, ya que sus ingredientes eran costosos para la época, por lo que su consumo estaba limitado a las celebraciones.

También se cree que esta empanada estuvo vinculada al Camino de Santiago, ya que su alto valor energético la convertía en un alimento ideal para peregrinos.

Hoy en día, esta empanada medieval es casi una rareza gastronómica. Su compleja preparación y el secreto que rodea a la masa han hecho que muy pocos lugares mantengan la tradición.

Otras joyas gastronómicas del lugar

Además de la costrada, Pontedeume cuenta con otros dulces tradicionales que forman parte de su identidad gastronómica. Uno de ellos es la antigua tarta de Pontedeume, una elaboración sin harina hecha únicamente con yemas de huevo, azúcar y almendra.

También destacan los melindres, los almendrados o la proia, una bolla elaborada con manteca. Otro dulce tradicional es el manguito, menos conocido pero igualmente ligado a la tradición repostera local.

Cuando muchas recetas antiguas se diluyen con el paso del tiempo, estos platos gallegos demuestran que la tradición aún tiene futuro.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas