El puente donde Galicia venció a NapoleónTurismo de Galicia

Así es el puente donde Galicia venció a Napoleón: la batalla que expulsó a los franceses con cañones de madera

De origen medieval, esta estructura se extiende a lo largo de 144 metros sobre el río Verdugo

Galicia cuenta con un patrimonio histórico y cultural que se refleja en sus caminos, ríos, puentes, fortalezas, monasterios y pueblos. Desde las ciudades con casco histórico hasta los núcleos rurales y marineros, el territorio conserva huellas de distintos episodios que forman parte de su historia.

Entre estos elementos destacan infraestructuras como los puentes, que en su momento tuvieron una función estratégica, tanto para la comunicación como en contextos militares. Algunos de ellos fueron escenario de enfrentamientos relevantes. Y entre estos últimos, destaca uno por haber sido el lugar en el que se produjo la derrota de tropas napoleónicas. En la actualidad, es recorrido por vecinos y visitantes, algunos ajenos, a su relevancia histórica.

Un puente con siglos de historia

Ese lugar es Puente Sampayo, una parroquia situada entre Pontevedra y Sotomayor, donde se alza un puente medieval que no solo une dos orillas, sino también al pasado y el presente.

El puente de Puente Sampayo, construido en piedra, es una imponente estructura de origen medieval que se extiende a lo largo de 144 metros sobre el río Verdugo. Sus diez arcos apuntados, reforzados con sólidos tajamares triangulares, le confieren una estética robusta y elegante al mismo tiempo. La calzada adoquinada, que aún conserva su esencia original, forma parte además del recorrido del Camino de Santiago, lo que lo convierte en un lugar de tránsito constante desde hace siglos.

Ponte Sampaio es de origen medievalWikipedia

Las primeras referencias documentales se remontan al siglo X, cuando era conocido como Ponti Sancti Pelagli de Lutto. Desde entonces, ha sido testigo de diversos episodios históricos, aunque ninguno tan decisivo como el que tuvo lugar en junio de 1809.

Para entender lo ocurrido en Ponte Sampaio hay que retroceder a marzo de 1809, cuando la ciudad de Vigo se convirtió en el primer lugar de Europa en expulsar a las tropas napoleónicas de una plaza conquistada. Este hecho encendió la chispa de la resistencia gallega frente al invasor francés.

El puente no era un simple lugar de paso sino que era una posición estratégica. Las fuerzas gallegas, entendieron que controlar ese punto significaba frenar el avance francés. Para dificultar aún más el paso, se llegaron a derribar varios arcos del puente, convirtiéndolo en una trampa mortal.

El río Verdugo, con sus mareas cambiantes, complicaba cualquier intento de cruce. Los franceses intentaron avanzar en varias ocasiones, pero fueron repelidos una y otra vez por el fuego de fusilería y el apoyo de embarcaciones que bombardeaban desde el agua. Y la población civil decidió plantar cara con lo que tenía a mano: herramientas agrícolas, palos e incluso improvisados cañones de madera.

Tras dos días de intensos combates y múltiples intentos fallidos de cruzar el río, las tropas de Ney comenzaron a comprender que la victoria era imposible. En la madrugada del 9 de junio, el silencio sustituyó al ruido de la batalla: los franceses se retiraban.

La derrota fue total. Galicia quedaba liberada de la ocupación napoleónica apenas seis meses después de su inicio. Aquella victoria, lograda en gran parte por civiles mal armados, sorprendió incluso a los historiadores europeos de la época.

Hoy, cruzar el puente de Puente Sampayo permite recorrer un lugar vinculado a un episodio relevante de la historia de Galicia. Lo que ahora funciona como paso sobre el río fue escenario de un enfrentamiento en el que las tropas napoleónicas fueron derrotadas y que hoy se mantiene como patrimonio histórico de la Comunidad gallega.