Fachada de la Audiencia Provincial de La Coruña
Cárcel para dos hermanos de Negreira que intentaron matar a su padre con una silla tras una riña por un ordenador
La Audiencia Provincial de La Coruña les ha condenado a cuatro años y once meses de prisión después de reducir la pena
Los dos hermanos de Negreira que trataron de matar a golpes a su padre durante una discusión por un ordenador en 2024 han sido condenados por tentativa de homicidio con cuatro años y once meses de prisión por la Audiencia Provincial de La Coruña.
El tribunal ha aplicado una atenuante por anomalía psíquica a los acusados, de 45 y 41 años, rebajando así la pena final al considerar mermadas sus facultades en el momento de la agresión física a su progenitor. Ambos acusados están diagnosticados de trastornos de salud mental y, cuando ocurrió, habían dejado de tomar sus tratamientos. Así, los informes determinaron que sus facultades estarían afectadas «de modo grave».
Fue en la tarde del 10 de mayo de 2024 cuando los hermanos discutieron por un ordenador en el que se encontraba trabajando. Como consecuencia, los acusados golpearon a su progenitor repetidamente, usando un taburete y una pala de chimenea con violencia, para golpearle en la cabeza.
Recibió entre 15 y 20 golpes. Una vez cesó la paliza, el agredido pudo huir del domicilio hasta la calle, donde fue auxiliado por un vecino y por un agente de Policía Local, hasta que una ambulancia lo trasladó a un centro hospitalario. El padre no reclamó por lo sucedido y renunció a la indemnización que le pudiera corresponder.
Internamiento en un psiquiátrico penitenciario
La Audiencia ha condenado a cada uno de los hermanos, aplicando las circunstancias modificativas de la responsabilidad (agravante de parentesco y eximente de alteración psíquica).
Asimismo, el tribunal les impone a los dos hermanos la medida de internamiento en un establecimiento psiquiátrico penitenciario por seis años, así como una medida de libertad vigilada durante siete años una vez salgan de prisión. También la prohibición de acercarse o comunicarse con su padre durante nueve años.
Una sentencia que todavía no es firme, ya que cabe presentar recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.