Maíz Cuervo
El cereal gallego que se ha convertido en superalimento: solo se cultiva en este rincón de Pontevedra
Tiene fiesta propia de Interés Turístico de Galicia que se celebra este fin de semana
En Galicia, los cereales son un pilar fundamental de la agricultura y del paisaje rural. Entre las variedades más cultivadas se encuentran el maíz, el trigo, la cebada y el centeno, adaptados al clima atlántico de la región, caracterizado por abundantes lluvias y suelos fértiles. Estos cultivos han sido la base de la alimentación gallega durante siglos, utilizados tanto en panadería y repostería como en la elaboración de piensos para el ganado.
Dentro de esta diversidad agrícola, destaca un maíz singular que solo se encuentra en Meiro (Bueu), en la provincia de Pontevedra. Conocido por su color morado oscuro, esta variedad se utiliza en la gastronomía local y es reconocido como superalimento por sus propiedades nutricionales y su alto contenido en antioxidantes. Su popularidad sigue creciendo, pero todavía son pocos los que conocen su historia y su importancia cultural.
Un maíz único en Galicia
Hablamos del Millo Corvo, al que también se le conoce como maíz cuervo que evoca el plumaje de este animal. Este fin de semana, Bueu le rinde homenaje con una feria gastronómica en la que puede degustarse en múltiples versiones, reflejo de su versatilidad en la cocina gallega: desde panes y empanadas hasta tartas y otros dulces tradicionales. Su sabor, su textura y su alto valor nutricional lo diferencian de otras variedades de maíz.
Lo que hace especial a esta variedad no es solo su color o su sabor, sino también su historia de resiliencia. A finales de los años 90 estuvo al borde de la extinción, y su recuperación fue posible gracias al impulso de la Asociación Cultural Meiro y a la colaboración de vecinos de mayor edad, que transmitieron los conocimientos sobre su cultivo y la preservación de las semillas.
Pan realizado con millo corvo
Ese esfuerzo colectivo obtuvo reconocimiento internacional en 2006, cuando la organización Slow Food incluyó el Millo Corvo en su catálogo Arca del Gusto, un sello que destaca su valor gastronómico y patrimonial y lo sitúa entre los productos más emblemáticos de España por su vínculo con la tradición y la sostenibilidad.
Con fiesta propia de Interés Turístico
Desde 2009, el Millo Corvo es protagonista de una fiesta declarada de Interés Turístico de Galicia, que se celebra cada primavera en la aldea de Meiro, en O Morrazo. El evento, que este año se celebra del 10 al 12 de abril, atrae a cientos de visitantes interesados en conocer el cultivo, la historia y la gastronomía asociada a este cereal.
Durante la celebración, los visitantes pueden asistir a rutas guiadas por los históricos molinos de O Canudo y A Presa, donde se muestra el proceso tradicional de molienda del maíz. Además, se desarrollan talleres sobre el ciclo completo del cultivo, charlas sobre patrimonio agrícola, actuaciones de música tradicional gallega y degustaciones de productos elaborados con harina de Millo Corvo, como panes, empanadas, tartas y otros dulces.
La cita va más allá del ámbito gastronómico y se presenta como un espacio de divulgación en el que confluyen tradición, conocimiento y producto local. A través de degustaciones, actividades y demostraciones, los asistentes pueden acercarse al valor de las variedades autóctonas y a la importancia de mantener vivas las técnicas de cultivo heredadas.
En un momento en el que los alimentos autóctonos y sostenibles ganan cada vez más relevancia, el Millo Corvo se consolida como un superalimento con futuro. Su recuperación y puesta en valor reflejan una tendencia creciente hacia la revalorización de los productos de proximidad y los modelos de producción sostenibles. Así, iniciativas como esta contribuyen a reforzar el vínculo entre territorio, cultura y alimentación, al tiempo que garantizan la continuidad de un legado agrícola con siglos de historia.