El alcalde de Orense, Gonzalo Pérez Jácome, en un plenoEP

Los impagos del Ayuntamiento de Orense con las empresas suman ya 28,3 millones de euros

Sin balance oficial al ser la única ciudad de Galicia que no rinde cuentas, se sumerge en una opacidad contable que contrasta con el reconocimiento público de una deuda millonaria

Orense se ha consolidado como la excepción negativa en la Administración local gallega. Sin balance oficial al ser la única ciudad de Galicia que no traslada su cuenta al Consejo de Cuentas, el Ayuntamiento está sumergido en una opacidad contable mientras los impagos reconocidos alcanzan cifras importantes.

Según el informe de tesorería de febrero remitido a la oposición y confirmado con fuentes del PP de Orense, el Ayuntamiento sí reconoce 28,1 millones de euros en facturas pendientes de pago. A esta cifra de morosidad con los proveedores se suman otros 204.684 euros adeudados por el Consejo Municipal de Deportes (CMD).

A la larga lista de perjudicados de la gestión del alcalde de Democracia Ourensana, Gonzalo Pérez Jácome, se suman recientemente, tal y como denuncia esta semana el BNG, las 20 personas de plantilla del servicio local de la grúa que, a 10 de abril, todavía no han cobrado el mes de marzo. Su portavoz local, Luís Seara, ha exigido respuestas con respecto a los presuntos impagos a trabajadores.

«Los trabajadores de la grúa, personal del depósito, conductores y recepcionistas aún no cobraron la nómina del mes de marzo ni la paga de compensación social que, según convenio deberá abonárseles también en marzo», aseguró, a la vez que explicó que son «cerca de los 2.400 euros que se le adeudan a cada uno» y que la empresa no les abona porque el Ayuntamiento no lo hace.

Orense, el «paraíso de los pufos»

Asimismo, el político denunció que la gestión de Gonzalo Pérez Jácome ha transformado al Ayuntamiento de Orense en el «paraíso de los pufos»: «Llueve sobre mojado. El Ayuntamiento de Orense se convirtió en el paraíso de los pufos. Los proveedores tardan meses, cuando no años en cobrar, las empresas paran las obras por impagos, muchas trabajadoras y trabajadores llevan meses sin cobrar las horas extra y así un largo etcétera».

Esta polémica se suma a la de los trabajadores de la ORA, que fueron despedidos el pasado 1 de enero con la decisión del alcalde de poner fin al servicio de estacionamiento regulado y que continúan sin cobrar mientras el despido colectivo permanece en manos del TSJG.