El alcalde de Orense, Gonzalo Pérez Jácome
Jácome, el alcalde que se puso un micro en el pelo del pecho y chocó el coche oficial al ir a por una tarta
El líder de Democracia Ourensana ha cimentado su mandato sobre el conflicto y la ciudad de las Burgas es su particular laboratorio de ocurrencias
Gonzalo Pérez Jácome no es solo el alcalde de Orense, es el protagonista de un ‘reality político’ ininterrumpido. En Galicia, su gestión se mide menos por decretos y más por momentos virales, convirtiendo a la ciudad de las Burgas en su particular laboratorio de ocurrencias, como la de eliminar los parquímetros.
Lejos de dar estabilidad institucional, el líder de Democracia Ourensana ha cimentado su mandato sobre el conflicto: desde sus enfrentamientos directos con la oposición y la prensa hasta sus propias payasadas. Como el día que se enfundó con un bañador y un micro en el pelo del pecho, junto a una de sus concejalas, para darse un chapuzón frente a las cámaras y demostrar que las termas de su ciudad son salubres y aptas para el baño. «Cinco, cuatro, tres»: decía el regidor para introducir el video. Todo un showman.
La tarta más cara de la historia
Una historia todavía más surrealista fue la vivida durante su cumpleaños de 2025. Jácome decidió que su coche oficial era el transporte perfecto para una misión de alta repostería: ir a por su tarta a una conocida pastelería. El viaje terminó con el vehículo empotrado y retirado por la grúa.
Quiso adelantarse a los medios con una versión rocambolesca de que un coche se había chocado contra el vehículo municipal pero, de ser cierta, no le hubiera tocado pagar a los contribuyentes la minuta: 4.685,63 euros por «reparaciones a causa del siniestro sufrido por el vehículo municipal 3479LZN».
Pero los choques de Jácome no se limitan al asfalto; sus decisiones políticas también suelen acabar empotradas contra el muro legal. El último revés le ha llegado de la mano del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Orense, que ha aceptado la solicitud de la Asociación del Mercado de Abastos 1 de suspender cautelarmente el acuerdo de desalojo de los placeros.
Unos días antes, el gran golpe le llegó desde el Tribunal Supremo, que ratificaba la condena contra el regidor por vulnerar el derecho fundamental a la participación política en una sesión plenaria de la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Natalia González. Pero es que una semana antes, Jácome se sentaba en el banquillo como investigado por un presunto delito de apropiación indebida. Se le acusa de compatibilizar su sueldo público como alcalde, de dedicación exclusiva, con los ingresos de sus negocios, entre los que destaca la televisión local AuriaTV. No dudó en reconocer los hechos, aunque él, por supuesto, defiende que es legal.
La mordaza de Jácome
Lo de amordazar es una constante en el reinado de Jácome. El pasado 24 de noviembre atacó a un fotógrafo de prensa que tan solo estaba haciendo su trabajo. «Lleva el fotógrafo de La Región, el que está allí con la gorra, diez o quince minutos enfocándome por si pilla una foto», espetaba muy maleducado en medio del pleno sin venir a cuento. Y añadía: «Al final vamos a tener que hacer igual que en las actuaciones musicales: los tres primeros minutos y luego para casa, porque válgame Dios. ¡Joder! Enfoca a otro».
Para terminar, no dudó en tacharlo de paparazzi, como si fuera un insulto. Un ataque que fue condenado tanto por la oposición como por diversas asociaciones, entre ellas, la Asociación de Periodistas de Galicia (APG) y la Asociación Profesional de Fotoxornalistas de Galicia (APFG). Poco después del incidente, anunció la «ley de los cinco minutos» para los fotógrafos porque consumen sus «recursos mentales» y le provocan «estrés» durante los plenos. Una decisión que no sorprendió porque lleva meses sin convocar ruedas de prensa y, cuando se celebra alguna, no acepta preguntas.
Pérdida de apoyo
Jácome llegó como una estrella después de una única película taquillera, pero ya ni las encuestas juegan a su favor. El último realizado por GAD3 para el periódico La Región auguran una pérdida de apoyo. Los últimos datos recogidos por la consultora, entre el 10 y el 12 de febrero, a poco más de un año para el inicio de la campaña electoral de las próximas elecciones municipales, reflejan un retroceso de su partido en estimación de votos. Parece que ni el autobombo que se da en su propia televisión logran frenar una tendencia que podría empezar a oler a fin de ciclo.