La aldea gallega de solo cuatro habitantes que atrae a científicos de toda Europa
Esta es la aldea gallega de 4 habitantes que se convierte en epicentro científico por unos días
Una iniciativa que atrae a investigadores de España, Portugal, Francia e Italia
En un momento en el que el despoblamiento sigue marcando el futuro de amplias zonas del interior de Galicia, surgen iniciativas capaces de darle la vuelta al relato. Mientras muchas aldeas luchan por sobrevivir al abandono, otras encuentran en la innovación y la creatividad una vía inesperada para reinventarse
Del 24 al 26 de abril, una aldea gallega de apenas cuatro habitantes acogerá la quinta edición de ‘Ciencia en la aldea’, un evento que ha logrado algo tan improbable como atraer a investigadores de diferentes puntos de Europa a uno de los ayuntamientos menos poblados de Galicia. Lo que comenzó como una iniciativa modesta se ha consolidado como una cita imprescindible en el calendario de la divulgación científica alternativa.
Un altavoz inesperado para el rural
Es el caso de Pena da Nogueira, un pequeño núcleo situado en el municipio lucense de Negueira de Muñiz, que durante unos días dejará de ser un punto casi invisible en el mapa para convertirse en el epicentro de la ciencia europea.
Lejos de los grandes auditorios y las universidades, ‘Ciencia en la aldea’ es una iniciativa que nace con una idea clara: demostrar que el conocimiento no entiende de códigos postales. El objetivo es acercar la divulgación científica de primer nivel a territorios donde normalmente no llega, pero también abrir un diálogo en sentido contrario.
Las jornadas internacionales se estructuran en torno a cinco ejes fundamentales: la ciencia, la agroganadería, el desarrollo rural, el medio ambiente y la música, y este año celebran su quinto aniversario. El encuentro, impulsado por la Asociación Corripa se desarrollará entre los días 24 y 26 de abril.
Durante esas jornadas, el enclave reunirá a productores agroganaderos y a más de una veintena de investigadores llegados de España, Francia, Italia y Portugal. El programa incluye mesas redondas sobre industria alimentaria, ganadería extensiva y sostenibilidad, pero también actividades que buscan despertar la curiosidad desde una perspectiva más divulgativa.
El fenómeno, lejos de ser anecdótico, refleja un cambio de paradigma y es que el rural también puede convertirse en un espacio donde se genera conversación científica de calidad ya que la innovación no pertenece exclusivamente al ámbito urbano o académico.
Prueba de ello es el interés que despierta ‘Ciencia en la aldea’ ya que las cerca de 60 plazas disponibles, gratuitas y limitadas por la capacidad del espacio, se agotaron prácticamente el mismo día en que se abrió el plazo de inscripción.
En una Galicia marcada por la pérdida de población en sus zonas interiores, iniciativas como ‘Ciencia en la aldea’ abren nuevas posibilidades. No se trata solo de atraer visitantes durante unos días, sino de cambiar la percepción sobre lo que puede ofrecer el un territorio.