Imagen del medio kilo de cocaína incautado por la Policía Nacional

Policía Nacional

«Está por todas partes»: se dispara el consumo de cocaína en Galicia con Santiago y Pontevedra a la cabeza de Europa

La capital gallega presenta un aumento del 65 % con respecto al año anterior, según un estudio elaborado por la Universidad de Santiago a partir del análisis de aguas residuales

La sombra del narcotráfico se proyecta con fuerza sobre la salud pública gallega. Mientras la Policía Nacional intensifica la presión con el desmantelamiento de más puntos de venta, el consumo de cocaína no deja de escalar, especialmente en las áreas urbanas. Un estudio elaborado por la Universidad de Santiago de Compostela, en colaboración con la Xunta, a partir del análisis de aguas residuales sitúa a esta droga como la sustancia ilegal más consumida en la comunidad, con cifras que oscilan entre los 1,8 y los 3,7 miligramos diarios por habitante en el año 2025.

Los datos obtenidos en las plantas de tratamiento de aguas residuales, que sirven de termómetro para más de 500.000 ciudadanos, confirman el aumento de consumo de cocaína frente a otras sustancias. Galicia se sitúa en niveles similares al promedio nacional, pero muy por encima de la media europea.

Dentro de este mapa del consumo, Santiago de Compostela emerge como uno de los puntos más críticos. La capital gallega se ha consolidado como una de las ciudades con mayor presencia de cocaína de toda España y Europa, alcanzando una tasa que rebasa los 1.000 miligramos diarios por cada mil habitantes.

La evolución al alza del consumo en la capital de Galicia es alarmante. Frente a los 609,79 mg/1000p/día registrados en 2024, el volumen actual representa un incremento superior al 65 %. La comparativa histórica tampoco deja dudas. En 2015, los niveles detectados eran de 135,1 mg/1000p/día.

Un problema que se agudiza los fines de semana

Pontevedra no se queda atrás en consumo de cocaína, rivalizando con Santiago con unos niveles que superan los 1.000 miligramos diarios y el fin de semana sobrepasa los 1.500 frente a la media europea que está en torno a los 400 miligramos.

El estudio confirma, asimismo, una acusada estacionalidad en los hábitos de consumo: la presencia de la sustancia se dispara durante el fin de semana, registrando su pico máximo en la jornada del sábado, cuando las métricas alcanzan sus niveles más críticos.

«Está por todas partes. Aunque no seas un experto en drogas, se nota perfectamente quién ha consumido por la noche. Es algo que ves constantemente en los baños de las discotecas y los pubs», relata a El Debate una joven coruñesa que suele ir de fiesta con cierta frecuencia.

Estos datos ratifican el estrecho vínculo entre el consumo de cocaína y los patrones de ocio nocturno. El repunte de trazas durante las jornadas de fin de semana evidencia que el uso de esta sustancia se ha consolidado como un componente recreativo habitual.

Frente a esta deriva, el Gobierno autonómico planea potenciar la red de vigilancia en los ejercicios venideros con el fin de rastrear la progresión de este fenómeno y ajustar sus estrategias de salud pública.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas