El alcalde de la ciudad, Gonzalo Pérez Jácome,
Jácome suspende a un bombero de empleo y sueldo por llamarle «moroso cabrón» y «pufero» en redes sociales
El grupo municipal del BNG ha denunciado que la sanción «atenta contra la libertad de expresión»
El Ayuntamiento de Orense vuelve al foco mediático tras la decisión de su alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, de suspender de empleo y sueldo durante 15 días a un bombero municipal por insultarlo públicamente en redes sociales. La medida ha desatado un fuerte enfrentamiento político y ha reavivado el debate sobre los límites de la libertad de expresión en el ámbito público.
Según el decreto firmado por el propio regidor el pasado 28 de abril, el trabajador incurrió en una «falta grave» al publicar mensajes con «publicidad notoria» en los que utilizaba términos como «moroso cabrón» o «pufero» para referirse al alcalde. En concreto, en sus perfiles personales podían leerse expresiones como «paga pufero», «pufero cabrón» o «paga moroso mentiroso».
El documento municipal sostiene que estos hechos suponen una «grave desconsideración» hacia una persona vinculada al ejercicio de sus funciones, así como hacia superiores, compañeros y subordinados, en base a lo establecido en la Ley de Empleo Público de Galicia. Por ello, se ha decretado una suspensión firme de funciones durante dos semanas. No obstante, la resolución no es definitiva. El bombero sancionado todavía puede presentar un recurso de reposición ante el propio órgano que dictó el decreto o acudir a la vía judicial mediante un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal de Instancia de Orense.
Reacciones políticas ante la polémica
La decisión del alcalde no ha tardado en provocar reacciones políticas. El grupo municipal del BNG ha denunciado que la sanción «atenta contra la libertad de expresión» y ha acusado al regidor de actuar de forma desproporcionada.
El portavoz nacionalista en el Ayuntamiento, Luís Seara, ha ido más allá en rueda de prensa, elevando el tono de la confrontación. «Anda que no ha dicho él barbaridades. Insulta a todo aquel que discrepa con él y acosa a trabajadores», afirmó, para añadir que el alcalde «debe dinero a muchos trabajadores y empresas» y calificarlo como «un pufero en grado superlativo».
Este episodio se suma a la larga lista de polémicas que han marcado la gestión municipal en Orense en los últimos años, con frecuentes enfrentamientos entre el equipo de gobierno y la oposición, así como con trabajadores públicos.