Patrimonio da un paso clave para proteger los murales de Lugrís, uno de los grandes tesoros artísticos de Galicia
Patrimonio da un paso clave para proteger los murales de Lugrís: ‘encapsularlos’ para evitar su deterioro
Las pinturas, realizadas en el antiguo restaurante Fornos de la calle Olmos, llevan tiempo amenazadas por las filtraciones y el mal estado estructural del inmueble
Los murales de Urbano Lugrís se han convertido en uno de los grandes símbolos del patrimonio artístico de La Coruña y, también, en una de las obras culturales que más preocupación han generado en los últimos años por el deterioro del edificio que los alberga.
Las pinturas, realizadas en el antiguo restaurante Fornos de la calle Olmos, llevan tiempo amenazadas por las filtraciones y el mal estado estructural del inmueble. Ahora, la Xunta y el Ayuntamiento han dado un nuevo paso para garantizar su conservación con una intervención que permitirá iniciar la rehabilitación sin poner en riesgo el conjunto mural.
Blindar los murales con una «cápsula»
La Xunta de Galicia prepara un sistema de protección específico para preservar los murales de Lugrís durante las obras de rehabilitación del edificio de la calle Olmos. La solución planteada pasa por encapsular la planta baja del inmueble mediante una especie de «cápsula» aislante que proteja las pinturas frente a humedades, filtraciones y posibles afecciones derivadas de la intervención arquitectónica.
El proyecto de rehabilitación recibió esta semana el visto bueno de la comisión del PEPRI, aunque deberá incorporar pequeñas modificaciones técnicas relacionadas con las escaleras y el ascensor. Una vez el propietario presente esas correcciones, Patrimonio resolverá favorablemente el expediente para que las obras puedan arrancar «lo más rápido posible».
Desde la Xunta insisten en que el objetivo prioritario es conservar los murales en el espacio para el que fueron concebidos originalmente. La administración autonómica recuerda además que adquirió el conjunto por 36.000 euros tras ejercer el derecho de tanteo y retracto y que posteriormente fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), la máxima figura de protección patrimonial.
Los técnicos trabajan ahora en la definición exacta del sistema de encapsulado. La intención es aislar completamente la planta baja mientras se desarrollan las obras en el resto del inmueble, evitando así que las vibraciones, la humedad o el avance del deterioro estructural afecten a las pinturas.
La delegada territorial de la Xunta en La Coruña, Belén do Campo, defendió el «firme compromiso» del Gobierno gallego con la conservación de este conjunto artístico, considerado una de las obras más singulares del pintor surrealista gallego.
La situación de los murales también volvió a movilizar esta semana a colectivos culturales y patrimonialistas de la ciudad para reclamar garantías sobre su futuro. Mientras avanzan los trámites administrativos y técnicos, los murales de Lugrís afrontan ahora una fase decisiva: la rehabilitación del edificio podría convertirse, por primera vez en años, en una oportunidad real para asegurar la supervivencia de una de las grandes joyas artísticas del patrimonio coruñés.