Comienza la cuenta atrás de la Pau más exigente
Cuenta atrás para la PAU más exigente de Galicia: el examen de 13.441 estudiantes está en un búnker secreto
Las pruebas de acceso a la universidad en la comunidad gallega comienzan el martes 2 de junio
a cuenta atrás ha comenzado. Miles de estudiantes gallegos viven estos días pendientes de los apuntes, repasando temarios a contrarreloj y tratando de exprimir hasta el último minuto antes de una de las pruebas más importantes de su etapa académica. Las bibliotecas amplían horarios y registran una gran afluencia de jóvenes, las academias intensifican las sesiones de preparación y los grupos de estudio se multiplican en toda Galicia.
Y mientras miles de jóvenes se concentran en memorizar conceptos, resolver problemas y perfeccionar comentarios de texto, existe otro engranaje que funciona lejos de las aulas y de las bibliotecas. Se trata del complejo dispositivo que protege el contenido de los exámenes, uno de los secretos mejor guardados del sistema educativo gallego. Las pruebas que comenzarán el próximo 2 de junio permanecen custodiadas en un búnker de ubicación secreta hasta pocas horas antes de llegar a las mesas donde los estudiantes se jugarán su acceso a la universidad.
Una prueba muy bien custodiada
La Prueba de Acceso a la Universidad de 2026 llega con importantes cambios que han incrementado la inquietud entre los estudiantes. El modelo de examen único se consolida definitivamente, desaparecen las tradicionales opciones A y B y las pruebas tendrán un carácter mucho más competencial y práctico. Los alumnos deberán demostrar una comprensión global de las materias y no podrán apoyarse en estrategias basadas en descartar parte del temario.
Además, la ortografía y la corrección lingüística tendrán más peso que nunca. Los errores gramaticales podrán restar hasta dos puntos en las materias de lengua y hasta un punto en el resto de asignaturas, una de las novedades que más inquietud ha generado entre quienes se examinan esta semana.
Los especialistas encargados de elaborar cada prueba preparan varios modelos completos para cada materia. Una vez finalizados, estos se numeran de forma aleatoria y se someten a un sorteo público que determina cuál será finalmente el utilizado en toda Galicia.
La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) dispone incluso de un modelo de reserva para responder a cualquier incidencia que obligase a repetir una prueba. Una vez seleccionados los exámenes definitivos, se realizan las copias necesarias para distribuirlas entre las distintas sedes.
Es entonces cuando entra en juego una de las medidas más desconocidas del proceso: toda la documentación queda almacenada en un búnker cuya localización no se hace pública. Desde allí, los exámenes son trasladados mediante un sistema especial de transporte de seguridad hasta los centros donde se desarrollará la PAU.
La seguridad no termina cuando los sobres llegan a las sedes. La CIUG ha endurecido este año los protocolos para evitar cualquier intento de fraude. Los profesores encargados de la vigilancia podrán inspeccionar objetos utilizados durante la prueba, como calculadoras, gafas o bolígrafos. La posesión de dispositivos electrónicos no autorizados supondrá la expulsión inmediata del examen.
Más alumnos que nunca
La convocatoria ordinaria se celebrará los días 2, 3 y 4 de junio y contará con 495 estudiantes más que el año pasado. La Coruña vuelve a ser la provincia con mayor número de matriculados, al concentrar 6.285 alumnos. Le siguen Pontevedra, con 4.520; Orense, con 1.363; y Lugo, con 1.273.
Durante tres jornadas consecutivas, los estudiantes se examinarán de materias como Lengua Castellana y Literatura, Historia de España, Matemáticas, Biología, Física, Química o Lengua Gallega. Todos deberán acudir los tres días, una circunstancia que se repite por segundo año consecutivo.
La edición de 2026 también pondrá fin a una imagen habitual durante décadas. Las calificaciones provisionales se publicarán el 11 de junio, pero ya no existirán los tradicionales listados públicos con los resultados completos de los estudiantes. La medida responde a las exigencias de la normativa de protección de datos. Desde ahora, cada alumno tendrá que consultar sus notas de manera individual a través de la plataforma Nerta utilizando sus claves personales.
Con más de 13.000 jóvenes pendientes de una prueba que marcará su acceso a la universidad, Galicia afronta una PAU que no solo será recordada por ser una de las más exigentes de los últimos años, sino también por el complejo operativo de seguridad que protege unos exámenes guardados bajo llave en un búnker secreto hasta el último momento.